✨︎ Resumen (TL;DR):
- Una coalición internacional exige detener el uso de la inteligencia artificial para automatizar y acelerar ataques armados.
- El sistema Palantir Maven, asistido por la IA Claude, identificó más de 1,000 objetivos militares en solo 24 horas.
- La administración estadounidense ordenó acelerar la integración de estas herramientas en sus fuerzas armadas.
Una coalición de más de 200 organizaciones civiles, liderada por Access Now y Amnistía Internacional, exigió a gobiernos y corporaciones tecnológicas frenar de inmediato el uso de sistemas de inteligencia artificial para la selección de objetivos militares. Las agrupaciones advierten que la automatización de la guerra está facilitando ejecuciones masivas a una velocidad y escala sin precedentes, violando los principios básicos del derecho internacional humanitario.
Un sistema de selección militar por IA es un software que automatiza la identificación y priorización de objetivos en combate mediante el procesamiento acelerado de datos. La declaración conjunta de las organizaciones ocurre en medio de reportes alarmantes sobre el uso real de estas herramientas en zonas activas de conflicto. Organizaciones como Human Rights Watch sostienen que el avance de la tecnología bélica ha dejado atrás por completo a los marcos regulatorios internacionales existentes.
Uno de los casos documentados más alarmantes involucra al Palantir Maven Smart System, el cual integra el modelo de lenguaje Claude de la empresa Anthropic. Durante la operación militar estadounidense Epic Fury, este sistema ayudó a identificar y priorizar más de 1,000 objetivos en menos de 24 horas. De acuerdo con reportes de la industria, el modelo Claude actúa como un motor de análisis que simplifica tareas complejas para que los operadores humanos tomen decisiones con mayor rapidez.
“La inteligencia artificial se ha convertido en la nueva pólvora, y las empresas de tecnología son los nuevos traficantes de armas”, declaró Marwa Fatafta, directora de políticas y defensa para Medio Oriente y África del Norte en Access Now. “Desde Gaza hasta el Líbano e Irán, la realidad de la violencia desatada por las cadenas de ejecución guiadas por IA destruye cualquier argumento de que estos sistemas puedan usarse de manera responsable”.

El choque entre regulación internacional y políticas de Estado
A pesar de las advertencias globales, las políticas de Estado apuntan en la dirección opuesta. La administración estadounidense firmó un memorando presidencial de seguridad nacional que ordena acelerar el despliegue de la IA para especialistas en combate e inteligencia. El mandato exige al Secretario de Defensa, Pete Hegseth, modificar las directrices sobre autonomía de armas en un periodo máximo de 90 días.
Esta aceleración ha generado fuertes fricciones éticas. En marzo, Human Rights Watch criticó al Pentágono por rechazar los límites éticos que Anthropic intentó imponer al uso de su software en actividades bélicas. Por su parte, la revista científica Nature argumentó en un editorial que el uso de IA en la guerra no debe permitirse hasta que existan reglas internacionales específicas, ya que actualmente ningún tratado menciona explícitamente esta tecnología.
La coalición internacional demanda transparencia absoluta sobre el uso actual de estos sistemas y exige que las empresas tecnológicas garanticen que sus productos no contribuyan a violar el derecho internacional.
“Las compañías de IA no pueden asegurar que están comprometidas con el beneficio de la humanidad mientras se enriquecen con lucrativos contratos militares”, señaló Daniel Leufer, líder de políticas de tecnologías emergentes de Access Now. “Es momento de detener la postura ética vacía y comenzar con una rendición de cuentas real”.
