✨︎ Resumen (TL;DR):
- El Shedd Aquarium informó el 2 de noviembre los resultados de las necropsias de Osiris y Caspian, trasladadas desde Marineland.
- Osiris tenía reservas naturales de grasa casi agotadas; Caspian presentó pérdida de grasa y músculo, además de inflamación intestinal crónica.
- Los exámenes no identificaron una causa única y definitiva; seis de las diez belugas trasladadas permanecen en Shedd.
El Shedd Aquarium de Chicago informó el 2 de noviembre que las necropsias de Osiris y Caspian, dos belugas trasladadas desde el parque canadiense Marineland, revelaron reservas de grasa agotadas y alteraciones en varios órganos. Los exámenes no identificaron una causa única y definitiva para la muerte de ninguna de las dos.
El acuario resumió resultados de especialistas externos junto con los hallazgos de su equipo veterinario. En octubre, el examen de Osiris todavía era preliminar y el de Caspian seguía pendiente.
Osiris: enfermedad hepática y reservas casi agotadas
En Osiris, un examen previo ya había identificado enfermedad hepática crónica. Los análisis posteriores encontraron que sus reservas naturales de grasa estaban casi agotadas y detectaron alteraciones en el hígado y las glándulas suprarrenales.
El acuario señaló que otros cambios sugerían que una disminución de la función cardíaca pudo haber afectado al hígado. El equipo de Shedd también conocía, por los cuidadores anteriores de Osiris, que la beluga tenía antecedentes de alimentación irregular.
Caspian presentó daños intestinales
Los especialistas detectaron en Caspian pérdida de grasa y músculo, inflamación intestinal crónica y cambios en varios órganos. También hallaron inflamación aguda y daño en una parte del intestino delgado.
Según Shedd, esos resultados, junto con anomalías metabólicas observadas antes de su muerte, pudieron contribuir a su deterioro. El acuario no presentó esos hallazgos como una causa única y definitiva.
El traslado ocurrió con alertas previas
Antes del traslado, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) advirtió en una carta del 25 de junio que la salud de las belugas estaba comprometida. La agencia indicó que Marineland le había comunicado que, sin una reubicación u otra intervención, no podría seguir cuidándolas y recurriría a la eutanasia.
El acuerdo obligaba a los acuarios receptores en Estados Unidos a certificar que cada beluga estuviera lo bastante estable para viajar. También exigía que un veterinario autorizado avalara los protocolos de transporte y adaptación.
En su actualización de octubre, Shedd reconoció que el transporte y la adaptación podían añadir exigencias a animales enfermos. Para evaluar si esas etapas pudieron contribuir al deterioro, el acuario señaló que deben revisarse el historial médico, las observaciones clínicas y los resultados de patología de cada beluga.
En septiembre, la organización canadiense Animal Justice cuestionó la rapidez de los traslados y sostuvo que la salud de los animales debió mejorar antes del viaje, informó WTTW. La crítica precedió a la divulgación de los nuevos hallazgos sobre Osiris y Caspian.
Seis belugas permanecen en Shedd
Las diez belugas del grupo llegaron a Shedd en julio y agosto. Además de Osiris y Caspian, Rain y Peekachu también murieron en el acuario.
Shedd indicó que las seis belugas que permanecen allí comen sus raciones diarias completas y pasan más tiempo juntas. El equipo sigue de cerca su alimentación, hidratación, conducta y salud.
Los resultados documentan enfermedad hepática crónica en Osiris, inflamación intestinal crónica en Caspian y daños adicionales, pero no establecen una sola causa para las muertes. La posible contribución del transporte y la adaptación sigue ligada a la revisión individual del historial médico, las observaciones clínicas y la patología de cada animal.
