✨︎ Resumen (TL;DR):
- Meta confirmó a WIRED que Muse permite conversaciones sexuales explícitas para personas de 18 años o más.
- Muse Secure VM separa los datos de cada usuario, pero su documentación mantiene abierta la posibilidad de que Meta acceda a ellos para dar soporte, proteger u operar el servicio.
- Muse Confidential VM está prevista para más adelante en 2026; EPIC advierte que los permisos también pueden involucrar datos de terceros.
Meta confirmó a WIRED que Muse permite conversaciones sexuales explícitas para personas de 18 años o más. La compañía defiende esa política con una promesa de privacidad, pero su documentación técnica aclara que Muse Secure VM separa los datos entre usuarios y mantiene abierta la posibilidad de que Meta acceda a ellos para dar soporte, proteger u operar el servicio. Según Meta, Muse Confidential VM, prevista para más adelante en 2026, cifraría la máquina virtual completa para impedir ese acceso.
En el reportaje del 12 de octubre, Daniel Roberts, portavoz de Meta, describió una máquina virtual “privada y segura” y accesible únicamente al usuario. La explicación técnica de la compañía separa esa promesa en dos preguntas: si los datos quedan aislados de otros usuarios y si Meta puede consultarlos.
Muse es un agente que puede trabajar con servicios conectados, recordar información del usuario y delegar tareas cotidianas. Sus conversaciones forman parte de un entorno que también reúne los datos necesarios para actuar en su nombre. Por eso, la pregunta no se limita al contenido permitido; también importa quién puede consultar la información que recibe.

Aislamiento no significa acceso exclusivo
En su explicación de seguridad del 8 de septiembre, Meta indica que Muse Secure VM separa los datos de cada usuario y restringe el acceso de su personal mediante políticas operativas. El mismo documento deja abierta la posibilidad de que la compañía acceda a esos datos para dar soporte, proteger u operar el servicio.
El texto permite distinguir dos garantías: mantener separados los entornos de los usuarios y limitar lo que puede consultar el proveedor. Son garantías distintas. Que los datos estén separados de los de otras personas no significa que Meta quede fuera de ellos, una diferencia relevante para las conversaciones íntimas.
En su sala de prensa, Meta anunció una arquitectura diferente, Muse Confidential VM, prevista para más adelante en 2026. Según la compañía, cifraría la máquina virtual completa con una clave que solo tendría el usuario para impedir que Meta accediera a su contenido. Esa protección pertenece a una versión futura, distinta de la arquitectura del lanzamiento.
Los permisos también alcanzan a terceros
Meta sostiene que cada persona decide qué servicios conecta y cuánto acceso le concede a Muse. También presenta Sentinel, un agente separado que supervisa las acciones externas. La compañía afirma que Muse pide aprobación antes de enviar correos o hacer compras.
Esos controles regulan qué puede hacer el asistente con la información que recibe, pero no resuelven el consentimiento de quienes enviaron parte de ese contenido. Calli Schroeder, responsable del programa de IA y derechos humanos de Electronic Privacy Information Center (EPIC), cuestionó el alcance de esas protecciones en un análisis publicado el 2 de octubre.
Schroeder advirtió que permitir al agente consultar comunicaciones puede incorporar datos de personas que no usan Muse ni han consentido ese tratamiento. Entre esos datos pueden aparecer asuntos médicos de un familiar, problemas personales de un amigo o comunicaciones confidenciales de trabajo.
EPIC plantea que autorizar el acceso desde una cuenta no resuelve el consentimiento de quienes enviaron ese contenido. Su análisis también cuestiona la falta de aviso para esos terceros.
La memoria y la actividad de navegación
La memoria de Muse añade otra pregunta: la información de servicios conectados puede permanecer en la memoria del agente después de desconectar una cuenta.
EPIC también distingue entre mantener las conversaciones separadas de los sistemas publicitarios y rastrear las acciones realizadas fuera del agente. Su análisis señala que la actividad de navegación puede alimentar inferencias publicitarias aunque el historial de conversación permanezca separado.
El punto pendiente está en la diferencia entre la arquitectura de lanzamiento de Muse Secure VM y la protección futura de Muse Confidential VM. Muse Secure VM separa los datos, pero mantiene abierta la posibilidad de acceso de la compañía. Muse Confidential VM, prevista para más adelante en 2026, cifraría el entorno completo con una clave que solo tendría el usuario. La política de contenido, el aislamiento entre usuarios y el acceso del proveedor deben evaluarse por separado.
