Hasta el momento no se sabe si estos atacantes han podido robar información o sabotear las operaciones, a pesar del número creciente de ataques a compañías estadounidenses y europeas. Los reportes parecen indicar que las actividades ilícitas se han limitado a la infiltración y al espionaje. Algunas firmas de seguridad, incluyendo a Dragos y a CrowsStrike, aseguran que los ataques serán de bajo perfil en el futuro cercano. Por otro lado, ambas compañías parecen estar de acuerdo en que estas actividades están enfocadas en favorecer al gobierno ruso, a través del grupo de hackers conocido como Berserk Bear.
De resultar cierto, estos ataques patrocinados por el gobierno ruso podrían representar una amenaza importante, aun cuando no han causado mayores problemas hasta el momento. Según el director de Dragos, el peligro inminente es que los enemigos de Estados Unidos están aprendiendo, obteniendo conocimiento e información que permitirán tomar acciones disruptivas más adelante. Las agencias federales aseguran que las amenazas no han pasado y que los ataques siguen ocurriendo, lo que apunta a que estos hackers tienen un plan a largo plazo.