💡 Resumen (TL;DR):
- El gobierno de Estados Unidos advirtió a Siria que no utilice equipo chino en la reconstrucción de su mermado sector de telecomunicaciones.
- Huawei controla actualmente más del 50% de la infraestructura de Syriatel y MTN, las únicas dos operadoras que dan servicio en el país asiático.
- Damasco argumenta que los controles de exportación de Washington encarecen y dificultan adquirir tecnología estadounidense para reemplazar sus redes.
El gobierno de Estados Unidos exigió a Siria detener la integración de tecnología china en la reconstrucción de su red de telecomunicaciones. Durante una reunión confidencial en San Francisco, el Departamento de Estado advirtió al ministro de Comunicaciones sirio, Abdulsalam Haykal, que usar hardware asiático representa una amenaza directa a la seguridad nacional y choca con los intereses de Washington.
La advertencia diplomática ocurrió el martes pasado, mientras Haykal visitaba California para firmar un acuerdo corporativo con Visa enfocado en impulsar la economía digital siria.
Un diplomático estadounidense confirmó a la agencia Reuters que el equipo del Departamento de Estado “instó claramente a los sirios a utilizar tecnología estadounidense o tecnología de países aliados en el sector de las telecomunicaciones”.
El argumento central de Washington radica en la capacidad de espionaje de Beijing. Un portavoz del gobierno afirmó que los servicios de inteligencia asiáticos “pueden obligar legalmente a los ciudadanos y empresas chinas a compartir datos confidenciales o conceder acceso no autorizado a los sistemas de sus clientes”.
El mismo funcionario lanzó un ataque directo contra los modelos de negocio de las corporaciones chinas: “Instamos a los países a priorizar la seguridad nacional y la privacidad por encima de equipos y servicios de menor precio en todas las compras de infraestructura crítica. Si parece demasiado bueno para ser verdad, probablemente lo sea”.
Un mercado de telecomunicaciones atado por las sanciones
Tras 14 años de guerra civil, la infraestructura de telecomunicaciones siria se encuentra devastada. La cobertura de red es débil fuera de los principales centros urbanos y la velocidad de conexión en muchas zonas apenas supera unos pocos kilobits por segundo.
Ante la urgencia de conectividad, un empresario involucrado en las negociaciones reveló que Siria ya está explorando comprar equipo de origen chino para desplegar nuevas torres móviles y operar proveedores de servicios de internet.
De acuerdo con documentos internos y ejecutivos del sector, Huawei ya domina más del 50% de los sistemas de Syriatel y MTN, las únicas operadoras del país. La marca china ignoró las solicitudes de comentarios sobre su operación en la zona.
La delegación de Siria respondió a sus contrapartes norteamericanas que, si bien Damasco está abierto a comprar a empresas de Estados Unidos, los controles de exportación y el exceso de cumplimiento corporativo hacen que las alternativas americanas sean inalcanzables.
El Ministerio de Telecomunicaciones de Siria emitió una postura clara, señalando que las restricciones de Estados Unidos “dificultan la disponibilidad de muchas tecnologías y servicios estadounidenses en el mercado sirio”, y que recibirán con los brazos abiertos la cooperación comercial una vez que desaparezcan esas barreras.
El dominio de Beijing en el sector móvil sirio comenzó en la era de la familia Assad, periodo en el que las penalizaciones de Estados Unidos dejaron al país sin más opciones de proveedores.
Aunque el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva en junio de 2025 para levantar las sanciones más severas sobre Siria, los controles de exportación residuales siguen vigentes y el sector corporativo mantiene cautela antes de ejecutar transacciones con entidades locales.
A pesar del conflicto geopolítico, Siria busca cerrar la brecha digital con capital extranjero. En febrero, el grupo saudí stc anunció el proyecto Silklink, un plan de $800 millones de dólares para instalar más de 4,500 kilómetros de red de fibra óptica, estaciones de cables submarinos y centros de datos.
Hasta el momento, el gobierno de Estados Unidos no ha confirmado si ofrecerá apoyo financiero o logístico directo para asegurar que Siria logre hacer una transición tecnológica libre de componentes chinos.