✨︎ Resumen (TL;DR):
- La administración Trump clausurará la base de supervisión del cese al fuego operada por fuerzas estadounidenses en Israel.
- Washington reducirá su presencia militar directa de 190 a solo 40 soldados en la región.
- La medida expone el deterioro del acuerdo de paz provocado por nuevos ataques y la falta de apoyo aliado.
La administración de Donald Trump cerrará el Centro de Coordinación Civil-Militar (CMCC), una base operada por Estados Unidos en el sur de Israel enfocada en supervisar el cese al fuego y entregar ayuda humanitaria en Gaza. La decisión responde al colapso del plan de paz original provocado por ataques militares recientes y el inicio de la campaña estadounidense-israelí contra Irán, según detallaron siete diplomáticos a la agencia Reuters.
El CMCC operaba desde una bodega en la ciudad de Kiryat Gat desde octubre de 2025. Su estructura inicial dependía de 190 efectivos militares estadounidenses, quienes trabajaban con personal civil de países aliados para definir las políticas de la posguerra.
Con este cierre, las responsabilidades pasarán a la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF). La instalación cambiará su nombre a Centro Internacional de Apoyo a Gaza, dirigido por el mayor general de EE.UU. Jasper Jeffers. La reestructuración bajará el despliegue a solo 40 tropas estadounidenses, bajo la expectativa de que otras naciones cubran los lugares vacíos con civiles.

Pérdida de aliados y control fracturado
Las autoridades en Washington califican el movimiento como una reorganización táctica en privado, pero los diplomáticos aseguran que significa el cierre total del esfuerzo conjunto. La participación internacional cayó rápidamente en los últimos meses. En enero, el ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, exigió desmantelar el centro y para abril Israel vetó a España de las operaciones de la base.
El repliegue responde a fallas operativas específicas:
- El CMCC nunca tuvo autoridad para imponer el cese al fuego o asegurar la entrada física de suministros a los palestinos.
- La ISF tiene problemas para convencer a otros países de enviar tropas y los pocos aliados confirmados rechazan asumir roles de seguridad.
- Los bombardeos israelíes continuaron tras la tregua de octubre de 2025 y Hamás rechazó entregar sus armas, destruyendo las condiciones del acuerdo.
Un funcionario de la Junta de Paz de Trump evitó opinar sobre el cierre de la instalación militar, pero afirmó que el centro mantiene un “papel crítico para garantizar las entregas de ayuda y la coordinación de los esfuerzos”. La crisis se agrava desde adentro: varios diplomáticos reportaron que los propios soldados estadounidenses bloqueaban el paso de los representantes aliados a zonas exclusivas de la ISF, provocando una fractura directa con los socios internacionales que financiaban el proyecto.
