✨︎ Resumen (TL;DR):
- Un equipo de la Universidad de Sídney describió formalmente Anchiale robusta y Anchiale mabiensis en Queensland.
- El equipo analizó ADN mitocondrial de 32 ejemplares y reconoció cinco especies de Anchiale en Australia, dos nuevas para la ciencia.
- Anchiale mabiensis solo se ha observado en el bosque Mabi, donde en 2021 quedaban 1,050 hectáreas; separar las especies ayuda a gestionar brotes que dejan árboles sin follaje.
Un equipo de la Universidad de Sídney, encabezado por el entomólogo Braxton Jones, describió formalmente dos especies de insectos palo con alas del norte de Queensland, en el noreste de Australia, en la revista Austral Entomology. Desde al menos 1976, científicos y aficionados confundieron a Anchiale robusta con otra especie; Anchiale mabiensis solo se ha encontrado en el bosque Mabi, un ecosistema amenazado. La revisión también mostró que un insecto asociado con brotes que dejan árboles sin follaje corresponde a más de una especie y ayudará a gestionar sus efectos en la actividad forestal y la agricultura.

Anchiale robusta pasó décadas bajo otro nombre
Los dos insectos superan los 10 centímetros, pero la historia de Anchiale robusta se remonta por lo menos a 1976. Ese año, los científicos identificaron uno de sus huevos como Ctenomorphodes briareus. En 2007, la clasificación taxonómica cambió ese nombre por Anchiale briareus y, durante décadas, científicos y aficionados trataron a A. robusta como si fuera ese mismo animal. El resultado fue un error de identificación que duró medio siglo.
La especie tiene alas grandes y moteadas. Su tamaño ronda los 160 milímetros, aunque las hembras pueden alcanzar 16.2 centímetros. Habita la selva costera que va de Tully al norte de Cooktown, un rango de al menos 450 kilómetros, y se alimenta de varias plantas, a menudo acacias.
Cuando se siente amenazada, la hembra despliega unas alas traseras oscuras y con dibujos.
Un huevo con dos o tres anillos
Anchiale mabiensis es más pequeña y esbelta. Sus hembras adultas miden cerca de 11.5 centímetros y hasta ahora solo se ha observado en el bosque Mabi, ubicado en la meseta de Atherton. La especie se alimenta de sasafrás gris.
El rasgo distintivo está en los huevos: son cafés, menos brillantes que los de sus parientes australianos y tienen dos o tres anillos en la tapa. Nadie había documentado esa estructura en insectos palo ni en ningún orden de ortopteroides.
En este grupo, el huevo tiene tanto peso como el cuerpo al clasificar la especie. Jones siempre intenta recolectar hembras vivas para estudiar sus puestas, porque el huevo por sí solo permite identificar al insecto.
ADN y colecciones para separar especies
Para distinguirlas, el equipo combinó análisis de ADN, colecciones de museos, trabajo de campo, registros de ciencia ciudadana y observaciones de poblaciones en cautiverio. Además, analizó ADN mitocondrial de 32 ejemplares. La revisión reconoce cinco especies de Anchiale en Australia, dos de ellas nuevas para la ciencia.
Braxton Jones dijo: “La taxonomía suele parecerse un poco a un trabajo de detective. Incluso entre algunos de los insectos más fotografiados y reportados de Australia, seguimos encontrando especies que han escapado al reconocimiento científico”.
El trabajo también devolvió a Anchiale albopunctata, del centro de Queensland, a la categoría de especie. Durante más de un siglo, los registros la habían integrado dentro de Anchiale briareus; los autores basaron la decisión en su anatomía y su genética.
El análisis dejó una pregunta sin resolver: los autores no pueden confirmar una probable especie de Cabo York hasta reunir más ejemplares.
Separar especies sirve para gestionar brotes
Uno de los insectos palo conocidos por formar brotes de tipo plaga puede dejar árboles sin follaje. La revisión mostró que ese animal no correspondía a una sola especie. La Universidad de Sídney sostiene que separar esas relaciones ayudará a gestionar mejor sus efectos en la actividad forestal y la agricultura.
Un bosque reducido a parches
El hábitat de Anchiale mabiensis es reducido y está fragmentado. En 2021, quedaban apenas 1,050 hectáreas del bosque Mabi, repartidas en fragmentos rodeados por tierras agrícolas y expuestos al ganado, a animales ferales y a plantas invasoras.
Terry Carmichael, de la Wet Tropics Management Authority, explicó que la agricultura desmontó buena parte del bosque original. La legislación ambiental federal de Australia clasifica al Mabi como comunidad ecológica amenazada. Carmichael también advirtió que el conocimiento sobre los invertebrados va por detrás del de otros grupos animales; a veces ni siquiera hay información suficiente para tomar decisiones.
Con nombre formal, Anchiale mabiensis pasa a ser una especie conocida en un único bosque que ya tiene protección legal como ecosistema amenazado.
La investigación recibió una beca nacional de taxonomía del Australian Biological Resources Study, del Departamento de Cambio Climático, Energía, Medio Ambiente y Agua del gobierno australiano, y una beca de posgrado de CSIRO. Los autores declararon no tener conflictos de interés.
En el comunicado de la universidad, Braxton Jones afirmó: “Estos hallazgos demuestran la importancia de proteger los ecosistemas amenazados y de documentar la extraordinaria biodiversidad de Australia antes de que perdamos especies sin siquiera haberlas descubierto”.
Por ahora, Anchiale mabiensis tiene un único bosque conocido y la posible especie de Cabo York sigue sin confirmación. Los autores necesitan reunir más ejemplares para resolver esa identificación.
