✨︎ Resumen (TL;DR):
- Un dron israelí abatió a un motociclista en la localidad de Kounine a horas de iniciar la tregua.
- El conflicto ha dejado casi 2,300 muertos y más de un millón de desplazados en territorio libanés.
- El ataque ocurrió minutos después de que Donald Trump publicara que prohibía a Israel seguir bombardeando.
Un dron israelí atacó este viernes una motocicleta en el sur del Líbano, causando la muerte de una persona durante el primer día del cese al fuego de 10 días mediado por Estados Unidos. El incidente ocurrió apenas minutos después de que el presidente Donald Trump declarara en redes sociales que Israel tenía prohibido continuar los bombardeos.
La Agencia Nacional de Noticias del Líbano confirmó que el motociclista falleció en la localidad de Kounine. El ejército libanés reportó otras violaciones durante la mañana, como bombardeos intermitentes en aldeas del sur y disparos contra una ambulancia.
La tregua entró en vigor a la medianoche local con el objetivo de frenar seis semanas de combates. Este periodo crítico ha cobrado la vida de casi 2,300 personas y desplazado a más de un millón de habitantes.
Hezbolá indicó que respetará el acuerdo si Israel detiene las agresiones contra sus miembros. Sin embargo, los términos del pacto permiten a las fuerzas israelíes actuar en defensa propia ante ataques inminentes y mantener una zona de seguridad de 10 kilómetros en la frontera.

Tensión en redes y posturas oficiales
El ataque militar coincidió con un mensaje de Trump en la plataforma Truth Social, donde el mandatario estadounidense utilizó un tono inusualmente duro contra su aliado en Medio Oriente.
“Israel ya no bombardeará el Líbano. Se lo PROHÍBE Estados Unidos. ¡Ya es suficiente!”, escribió Trump.
Por su parte, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, calificó la tregua como una “pausa temporal” y advirtió que la acción militar regresará si Hezbolá no se desarma.
El ejército libanés utilizó X para pedir precaución a los residentes del sur que comenzaron a movilizarse por decenas de miles para inspeccionar sus hogares destruidos.
El presidente del Líbano, Joseph Aoun, describió el acuerdo como “la puerta de entrada para avanzar en las negociaciones” y calificó las conversaciones directas como esenciales para asegurar una retirada militar del sur.
En contraste, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que sus tropas mantendrán sus posiciones. “Allí estamos, y no nos iremos”, declaró ante la prensa, aunque mencionó que la pausa ofrece una oportunidad para buscar un trato histórico con Beirut.
El grupo Hezbolá mantiene una postura de alerta máxima frente a las tropas extranjeras y advirtió públicamente que conserva “el dedo en el gatillo” ante futuras violaciones del pacto.
