Las restricciones de Internet en China se han vuelto más severas. De ahora en adelante, aquellos que publiquen rumores ofensivos en la red y que sean visitados por 5000 internautas o vueltos a publicar más de 500 veces, serán acusados de difamación.
Tal como lo reporta la agencia de noticias Reuters, está nueva ley contempla que las personas acusadas puedan pasar hasta 3 años en la cárcel. La iniciativa pertenece a un nuevo esfuerzo por parte del gobierno chino para controlar las redes sociales, en las cuales se ha incrementado la actividad de sus ciudadanos para discutir asuntos de política, lugar en que, al parecer, la censura parece no alcanzarlos del todo.
Por esparcir un rumor ofensivo hacia el gobierno se pueden pasar hasta 3 años en la cárcel
Para muestra de que la administración de Xi Jinping va en serio y que la libertad de expresión no puede estar por encima de la ley, se obligó a Charles Xue, un famoso comentarista de China, a retractarse de un rumor que había esparcido, esto de acuerdo con la emisora nacional, la CCTV, y la agencia oficial de noticias Xinhua.
“Mi irresponsabilidad al esparcir información en línea fue a causa de que estaba de un humor negativo, y fue una negligencia de la corriente social (sic).”
Xue, quien es un capitalista de riesgo, es mejor conocido como Xue Manzi en la red social china Sina Weibo, una web de microblogging como Twitter. Ahí, el comentarista tiene 12 millones de seguidores, por lo que se podría considerar como un líder de opinión o una especie de Twittstar, situación que aprovechaba para hacer comentarios polémicos sobre temas políticos y sociales.
El pasado agosto, Xue salió en cadena nacional al ser arrestado después de que se le acusó de frecuentar prostitutas. Ahora, la policía investiga reportes de usuarios de Internet, quienes piensan que las actividades del comentarista pueden estar ligadas a crímenes, según Xinhua.
Últimamente, varios empresarios han sido detenidos y obligados a hacer confesiones públicas
Pero este no es un caso aislado. Últimamente, varios ejecutivos chinos y extranjeros han sido detenidos y obligados a hacer confesiones en televisión nacional, por lo que la comunidad empresarial se preocupa por esta tendencia, la cual, en palabras de algunos abogados, es una mera burla del debido proceso judicial.
Curiosamente, las confesiones públicas son parte del marco legal de China, aunque eso sí, rara vez se ha puesto a figuras de negocios en televisión, vestidos con traje de presión a confesar sus crímenes.
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