De acuerdo con Hugo Barra, el vicepresidente de operaciones de Xiaomi, el plan es establecer todo el catálogo de productos en un mercado a la vez y cambiar al siguiente sólo hasta que los negocios en dicha área sean estables. "Creemos que es mejor crecer de manera inteligente y tomar las cosas con calma, pues sabemos que la competencia es difícil y el único modo de mantener nuestro buen ritmo de crecimiento es si tomamos las decisiones adecuadas.", detalló el ejecutivo, agregando que el enfoque en cada país será ofrecer teléfonos de gran calidad a cambio del precio más bajo posible.

Cabe recordar que en tan sólo un par de años, Xiaomi pasó de ser un startup prometedor a la compañía que vende más teléfonos en China, superando considerablemente las ganancias de Samsung y Apple en aquella región, así que hay razones para creer que puede expandirse rápidamente a otros territorios. El problema es que carece de experiencia en ciertas áreas de negocio, en especial en lo que respecta a la comercialización internacional, por lo que tendrá que sumar a sus filas a otros expertos, del mismo modo que contrató a Hugo Barra, quien hace un año era vicepresidente de la división de Android en Google.
También será interesante ver si Xiaomi puede mantener sus bajos precios en otros países, tomando en cuenta que los costos de fabricación y los impuestos en China son relativamente bajos, mientras que la exportación podría hacer que teléfonos como el Redmi Note ya no sean tan competitivos.