
Seger relata que cuando llegó a su casa vio el paquete en su entrada y notó que estaba envuelto de una manera extraña y, al abrirlo, se encontró con el rodillo de color verde. “Soy un granjero, así que estoy familiarizado con un montón de artilugios mecánicos. De inmediato me di cuenta de que esto no era algo que yo necesitara y de que venía de algún tipo de maquinaria realmente pesada.”, dijo el granjero.
Después de revisar el número de envío, Seger descubrió que en verdad debería haber recibido la genial obra literaria antes mencionada y no un pedazo de maquinaria. Cuando el granjero contactó a Amazon para aclarar el asunto, la empresa respondió que era responsabilidad de Seger regresar el componente y pagar los $19 USD correspondientes al envío, al menos si quería enterarse de la enorme importancia de las aves de corral y su impacto en la civilización moderna.
Ante la extraña respuesta, y después de darse cuenta de que Amazon realmente pensaba mantener su copia de ¿Por qué el pollo cruzó el mundo?: La épica saga del ave que impulsa a la civilización como rehén, Seger volcó su descontento en su cuenta de Twitter, lo que llamó la atención de la cuenta @AmazonHelp. Afortunadamente, y después de algunas fotos interesantes, Seger consiguió que la compañía se hiciera cargo de los gastos de envío del rodillo ―que ya va de regreso a las manos de sus cuidadores robóticos―.
Y, aunque Amazon se ha negado a comentar sobre el caso de Seger y la inclusión del rodillo en un paquete, esta historia nos hace pensar que quizá los representantes del departamento de Servicio a clientes también han comenzado a ser reemplazados por robots. Si te interesa saber un poco más de los robots y el desempleo tecnológico, te invitamos a leer este artículo.