En el pasado, muchas compañías han intentado esta hazaña y algunas lo han logrado con éxito, pero para ello debieron crear máquinas de gran tamaño que requieren un sistema de espejos para crear un efecto 3D que sólo se percibe desde cierto ángulo de visión.

En contraste con estos laboriosos sistemas, Ostendo presenta un proyector de tamaño minúsculo que controla el color, la luminosidad y el ángulo de cada rayo de luz que emite a través de 1 millón de pixeles. El tamaño de este chip es tan pequeño que podría caber perfectamente en un smartphone, y si a él se suman un conjunto de estos diminutos dispositivos, se podrían generar imágenes mucho más complejas y de mayor tamaño.
Ostendo es una compañía poco conocida del sur de California, pero a pesar de esto, logró recaudar $90 MDD de inversionistas de capital de riesgo de la atura de Peter Thiel (el primer inversionista externo de Facebook) quien ha contribuido con contratos gubernamentales de investigación y desarrollo que alcanzan los $38 MDD.
Hasta el momento, la empresa tiene un prototipo funcional que consta de 6 chips unidos que, en una demostración, proyectaron un dado girando en el aire.
La compañía estima que el costo al consumidor de cada dispositivo podría rondar los $30 USD
De acuerdo con declaraciones de Ramesh Raskar, profesor asociado del Instituto Tecnológico de Massachusetts, la principal ventaja de estos proyectores es la resolución, pues mientras, por ejemplo, un iPhone cuenta con alrededor de 300 puntos por pulgada, los chips de Ostendo incluyen más o menos 5000.
Ostendo espera tener un modelo funcional en el mercado para el verano de 2015, aunque este sería únicamente capaz de proyectar imágenes en 2D, pero en la segunda mitad de 2015 podría sorprendernos con un chip con la habilidad de brindar hologramas en 3D.