Aunque aún no está a la venta, desde febrero Google Glass llegó a las manos (o más bien, cabeza) de distintos beta testers como parte del programa Explorer de Google. Al ser el primero de su clase, es de esperar que Google encuentre distintas áreas en las que su headset puede mejorar, tales como la batería e integridad del hardware.
La doctora Mary Lou Jepsen, jefa de la división de monitores en el laboratorio secreto Google X, dio la pista de que podrían estar trabajando en la segunda generación de Google Glass al declarar que los ingenieros del departamento duermen 3 horas por noche para que la tecnología portable llegue al siguiente nivel. Estas palabras no sólo engloban a Google Glass, sino también involucran al rumorado smartwatch de la compañía, que se presentaría a finales de octubre.
[leftquote]El diseño debe ser tan versátil como nuestra forma de vestir para adaptarse a distintos gustos[/leftquote]
Jepsen explicó que, para que la tecnología portable sea llamativa, debe ser tan versátil como la forma de vestir, es decir, necesita ofrecer una gran variedad de diseños para adaptarse a distintos gustos. Como ejemplo podría utilizarse una patente registrada por Google, en la que se sugiere que Glass se incorporaría en anteojos tradicionales. Por parte de los relojes inteligentes, estos presentarían elementos personalizables, como la correa del reloj.
Pero no todo está en la parte del diseño industrial, pues también la parte del hardware necesita mejorar en aspectos como la forma en la que la información se presenta a los usuarios. Si Google desea que Glass sea bien recibido comercialmente, su concepto necesita ser llamativo y funcional para las masas.
Google Glass 2 llegaría al mercado en algún momento de 2014 junto con la Google Glass App Store, lo que nos hace pensar que la primera versión de Glass es un prototipo público que podría no llegar al mercado, cuyo objetivo es encontrar los aspectos que podrían mejorar en esta tecnología.