De acuerdo con Bass Bosschert, un especialista en tecnología de la información con más de 10 años de experiencia trabajando en Linux y Unix, el historial de conversaciones de WhatsApp no es tan seguro como uno podría suponer, pues un usuario puede ser engañado para que permita el acceso a la base de datos de sus mensajes.
La aplicación de mensajería guarda este tipo de información en la tarjeta SD del teléfono y es fácil para los usuarios dar acceso a ella a cualquier app que lo requiera, lo que potencialmente podría poner los datos personales en el servidor del desarrollador.
En su blog, Bosschert detalla la forma en la que se pueden crear este tipo de aplicaciones y asegura que si el código que muestra fuese añadido, por ejemplo, a un juego de Android, se podría utilizar para extraer la base de datos de WhatsApp de quien lo instale.
“La gente sólo vería la pantalla de carga cuando iniciara el juego”, comentó Boschert en un correo a la página Business Insider. “No notarían que su base de datos de WhatsApp se ha subido.”, añadió.
Por el momento, Google no permite que haya aplicaciones que recolecten datos sin el conocimiento del usuario a Play Store, su tienda virtual, pero esto no evita que algún desarrollador pueda incluir un permiso en las cláusulas de su app. Por esta razón, se recomienda leer los términos y condiciones de todas el software que se desee instalar.