“Ingenieros han logrado un increíble progreso en cuanto a crear tejidos artificiales complejos como los del corazón, hígado y pulmones, pero crear vasos sanguíneos artificiales permanece como un reto crítico en la ingeniería de tejidos. Hemos intentado abordar este reto al ofrecer una estrategia única para la vascularización de estructuras de hidrogel que combinen los avances de la tecnología de bioimpresión 3D y biomateriales.”, comentó Ali Khademhosseini quien cuenta con doctorado en ingeniería biomédica y es director del centro de investigación en innovación de biomateriales en BWH.

Los investigadores emplearon una bioimpresora 3D para crear un molde de fibras de agarosa (una molécula con base de azúcar) que es cubierto con una sustancia gelatinosa, llamada hidrogel, para formar un recipiente lo suficientemente sólido como para retirarlo sin dañar las células que se encuentran en los canales internos de la estructura. Esto incrementa las posibilidades de que los vasos sanguíneos resultantes se comporten de manera más similar a los reales.
Este descubrimiento no significa que estas estructuras estarán listas para implantarse en el cuerpo humano en un futuro cercano, pues por el momento, el propósito principal de esta tecnología es estudiar el comportamiento de los vasos sanguíneos en pruebas de medicamentos.