
La técnica es la misma utilizada en la Universidad de Medicina de Mānoa, en Hawai, para producir conejos con esa peculiar característica, pero esta vez se cuadriplicó la tasa de éxito.
La meta principal de esta investigación es encontrar un método eficiente y barato para introducir genes benéficos en el cuerpo humano para tratar desórdenes genéticos.
Stefan Moisyadi, del Instituto de Investigaciones Biológicas de la Universidad de Hawai, comentó: “[Esto] es sólo un indicador para mostrar que podemos tomar un gen que no estaba presente en el animal, pero que ahora existe en él”. Como ejemplo de su aplicación médica, Moisyadi agregó: “[Para] pacientes que sufren de hemofilia y necesitan encimas coagulantes en la sangre, podemos crear esas encimas de manera mucho más barata en animales, en lugar de una fábrica que cuesta millones de dólares construir.”