En detalle, durante el primer trimestre del año, los costos de ventas alcanzaron los $14,000 MDD, un importante aumento, si se considera que durante el mismo periodo del año pasado, esta cifra se encontraba en los $11800 MDD. Los costos de envío también sufrieron un aumento, pero de 31% al alcanzar los $1800 MDD. A esto, Thomas Szkutak, director financiero de la compañía, comentó que Amazon podría crear su propio sistema de entregas para reducir los costos.
A lo anterior se suman los nuevos servicios que la empresa añadió a su catálogo, pues recientemente anunció que se expandirán a nuevos mercados, como el del streaming de video al lanzar el decodificador Fire TV. Además, cabe recordar que, recientemente, Amazon concretó un trato con HBO para incrementar el número de series en su servicio.
Por otra parte, la compañía también ha invertido en nuevas bodegas para expandir su red de distribución, así como en su servicio de computación en la nube y su entrega de víveres a domicilio.
Amazon advirtió a sus inversionistas que debían esperar una pérdida en gastos operativos de entre $55 MDD y $445 MDD en el segundo trimestre del presente año. Esto desató el descontento generalizado y causó que las acciones de la empresa cayeran alrededor de 9%.
Sin duda, éste ha sido uno de los trimestres más desafortunados para la compañía, pues desde su punto más alto, cerca del 31 de enero, las acciones han ido en picada llegando a devaluar su valor comercial 24.47%.
