✨︎ Resumen (TL;DR):
- La Academia Finlandesa de Buceo Científico entrena a investigadores para operar bajo hielo polar extremo.
- El Ártico alcanzó un máximo de 14.29 millones de km² de hielo, el nivel más bajo en casi cinco décadas.
- La recolección manual humana resulta menos invasiva y más precisa que el uso de robots submarinos.
Un grupo internacional de científicos asiste a un entrenamiento intensivo de buceo bajo hielo en la Estación Biológica de Kilpisjärvi, Finlandia, para investigar los ecosistemas polares antes de que desaparezcan. El programa capacita a investigadores ante la pérdida extrema de hielo en el Ártico, una región que se calienta cuatro veces más rápido que el resto del planeta.
Daan Jacobs, asesor de biodiversidad de Países Bajos, emergió de un agujero perforado en un lago congelado tras un descenso de 45 minutos a ocho metros de profundidad. “La vista es hermosa”, relató Jacobs desde las instalaciones ubicadas sobre el Círculo Polar Ártico.
El curso de Buceo Científico Polar de la Universidad de Helsinki, lanzado en 2024, prepara a profesionales para trabajar en condiciones bajo cero. Actualmente, solo unos pocos cientos de especialistas en el mundo poseen estas habilidades críticas.
La urgencia climática impulsa esta iniciativa. El 15 de marzo, el hielo marino del Ártico alcanzó un máximo de 14.29 millones de kilómetros cuadrados, empatando estadísticamente con 2025 como la cifra máxima más baja en 48 años de registros satelitales, según la NASA.
Además, el volumen total de hielo ártico para marzo de 2026 representa un récord histórico negativo, al ser un 15% inferior al de 2024. Esta pérdida amenaza directamente la supervivencia de los osos polares y los ecosistemas marinos.
“Debido a que se está derritiendo tan rápido, necesitamos desplegar a más personas —hacer más ciencia— para entender mejor qué sucede”, explicó Erik Wurz, biólogo marino e instructor del curso.
“Tenemos que hacer más y debemos ser rápidos para salvar este ecosistema único en el Ártico, pero también en la Antártida”, agregó el experto.

Por qué los humanos superan a la robótica bajo el hielo
A pesar de los avances en hardware y exploración remota, el trabajo manual humano es insustituible bajo la capa de hielo polar.
Simon Morley, biólogo de la British Antarctic Survey, detalló que los vehículos operados por control remoto suelen recolectar un espécimen a la vez, mientras que las redes de arrastre destruirían los hábitats del fondo marino.
“Un buzo puede bajar y recoger 12 erizos, ponerlos en una bolsa y no afectar el resto del sistema”, precisó Morley sobre la ventaja táctica operativa.
El entrenamiento dura 10 días y capacita a una docena de participantes, desde biólogos hasta documentalistas. La alta demanda obligó a la academia a abrir una segunda sesión anual, bajo exigencias extremas:
- Inmersiones bajo hielo de 80 centímetros de espesor.
- Temperaturas del agua apenas por encima del punto de congelación.
- Equipos de apoyo en superficie que enfrentan vientos que provocan congelamiento severo.
Caroline Chen, investigadora y buzo científico de Alemania, describió el impacto visual de trabajar en este entorno mientras observaba la luz del sol filtrarse en el agua.
“Se ve increíble de abajo hacia arriba. Cambia todo el tiempo, como las auroras boreales”, relató. La carrera climática exige ahora que la comunidad científica adapte sus propios cuerpos a los ecosistemas más hostiles de la Tierra para lograr estudiarlos a tiempo.
