Elige una posición céntrica

Debido a la manera uniforme en que se transmiten las ondas, la mejor ubicación que puedes elegir para colocar tu módem es en el centro de la casa; si es necesario, usa una extensión y un cable Ethernet para que puedas conectarlo ahí. Además, las ondas tienden a ir hacia abajo y no hacia arriba, por lo que si tu casa es de dos pisos, la recomendación es colocar el aparato en la planta alta.
Evita las obstrucciones

Sí, las ondas viajan a través de cualquier objeto, pero debido a la resistencia, pierden poder y fuerza. Es por ello que debes colocar tu módem en un lugar que evite los obstáculos al máximo: paredes gruesas, metal, espejos y agua son tus peores enemigos.
Evita la cocina

El microondas es uno de los peores enemigos del Wi-Fi, pues opera en el mismo canal del espectro electromagnético, por lo que al usarlos simultáneament, hay interferencia (tip: lo mismo aplica para los teléfonos de casa inalámbricos). Además, los objetos metálicos como los utensilios absorben gran parte de la señal.
Haz pruebas con la antena

La mayoría de los módems y routers tienen antenas móviles que pueden colocarse horizontal o verticalmente. Ya que tengas la ubicación perfecta para el aparato, juega con las antenas para ver cuál posición te ayuda a expandir más la señal Wi-Fi. Si quieres esparcir la señal en un piso, colócalas verticalmente; si quieres esparcir la señal entre pisos, colócalas horizontalmente.