💡 Resumen (TL;DR):
- El director de Roscosmos confirmó que el descenso de la Estación Espacial Internacional arrancará oficialmente en 2028.
- La NASA financió con $843 millones de dólares a SpaceX para construir el vehículo que guiará el impacto en el Pacífico.
- Rusia prepara su propia estación orbital y proyecta una base lunar conjunta con China impulsada por energía nuclear.
El director general de Roscosmos, Dmitry Bakanov, confirmó que la Estación Espacial Internacional (ISS) comenzará su descenso gradual desde la órbita en 2028, para finalmente precipitarse hacia el océano en 2030. Este anuncio sella el destino del laboratorio orbital tras casi tres décadas de operación conjunta con la NASA.
“En primer lugar, estamos trabajando en el proyecto de la ISS; nos quedan unos años de operación conjunta. En 2028, comenzaremos la desorbitación gradual de la estación, con su posterior caída al océano programada para 2030”, declaró Bakanov en una entrevista para la revista Razvedchik.
El proceso de caída tomará alrededor de dos años y medio, según un borrador desarrollado por Roscosmos a mediados de 2025. Para ejecutar esta maniobra, la NASA otorgó a SpaceX un contrato de $843 millones de dólares en junio de 2024 para construir el Vehículo de Desorbitación de EE. UU.
Este hardware se acoplará a la estación para asegurar un reingreso controlado sobre una zona remota del Pacífico Sur. Las naves de carga rusas Progress funcionarán como sistema de respaldo.

El futuro espacial: De la ROS a la base lunar con China
Mientras la ISS prepara su retiro, Rusia alista su infraestructura de reemplazo. Bakanov anunció que el primer módulo de la Estación Orbital Rusa (ROS) se lanzará desde el cosmódromo de Baikonur en 2028 hacia una órbita de 51.6 grados.
Denis Manturov, primer viceprimer ministro ruso, reveló que las misiones de investigación hacia la Luna y Venus ahora ocupan un lugar central en la agenda espacial del país.
Al recordar el éxito de la misión soviética Venera 7 en 1970, Manturov señaló: “Así que inicialmente, probablemente nos moveremos en esta dirección. Luego veremos qué tan exitosos somos en lograr nuestras metas”. Sin embargo, la misión rusa Venera-D ha sufrido retrasos y no despegará antes de 2036.
Para consolidar su presencia en el espacio profundo, Rusia colabora con China en el desarrollo de una estación de investigación lunar conjunta. Los detalles del proyecto incluyen:
- La instalación de una pequeña planta de energía nuclear en la superficie lunar para alimentar la base.
- Un contrato firmado en enero de 2026 entre Roscosmos y la empresa NPO Lavochkin para crear la estación generadora.
- El lanzamiento de los módulos nucleares programado entre 2033 y 2035.
El fin de la ISS marca el cierre de la era de mayor cooperación espacial entre potencias, dando paso a una nueva carrera dominada por proyectos independientes, alianzas geopolíticas cerradas y el despliegue de infraestructura nuclear fuera de la Tierra.