✨︎ Resumen (TL;DR):
- Analistas financieros de México y Argentina elevaron sus pronósticos de inflación para 2026 tras el estallido bélico en Irán.
- El bloqueo comercial catapultó el crudo Brent por encima de los $100 dólares por barril.
- Bancos centrales de EE. UU. y Europa preparan contramedidas ante el riesgo de una nueva escalada en los precios de la energía.
El estallido de la guerra en Irán el pasado 28 de febrero provocó un choque de suministro inmediato en los mercados globales. Analistas de las principales economías latinoamericanas ajustaron al alza sus proyecciones de inflación para 2026 ante la crisis en el Estrecho de Ormuz, una disrupción petrolera que encendió las alertas de los bancos centrales en Estados Unidos y Europa.
En México, la encuesta del sector privado del Banco de México (Banxico) ubicó la expectativa de inflación general y subyacente en 4.22% para finales de 2026. Esta cifra marca la undécima revisión mensual al alza y el pronóstico más alto del último año. En contraste, la proyección de crecimiento del PIB se recortó al 1.44%. Firmas como Oxford Economics respaldaron la tendencia, ajustando su estimación nacional de 3.8% a 4.2%.
Por su parte, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) proyecta una inflación acumulada de 29.1% para 2026, un aumento de 3.1 puntos porcentuales. Las 46 consultoras participantes estiman un alza mensual del 3% para marzo (medio punto más que el reporte previo), perfilando una caída gradual al 2.6% en abril, 2.0% en junio y 1.8% en septiembre.
El epicentro de la crisis es logístico. El Estrecho de Ormuz es un corredor marítimo que concentra casi el 20% del petróleo y gas mundial. De acuerdo con la BBC, el cese de tráfico impulsó el precio del crudo Brent a más de $100 dólares por barril a principios de marzo, frente a los $70 dólares que registraba antes de las hostilidades.

Impacto en las tasas y el consumidor final
La Reserva Federal de Dallas modeló los impactos económicos del bloqueo energético en un estudio reciente:
- Un cierre de nueve meses del estrecho dispararía el barril a $167 dólares, sumando hasta 1.8 puntos porcentuales a la inflación estadounidense del cuarto trimestre.
- Un bloqueo de tres meses dejaría un impacto residual más leve de 0.35 puntos sobre la misma métrica trimestral.
El golpe ya se refleja en el consumidor. Según Bloomberg, una encuesta de la Reserva Federal de Nueva York mostró que las expectativas de inflación a un año en EE. UU. saltaron del 3.0% en febrero al 3.4% en marzo, su mayor salto interanual.
Europa enfrenta una presión similar. El Banco Central Europeo incrementó su expectativa inflacionaria promedio a 2.6% para 2026, proyectando un escenario adverso de hasta 3.5% si el suministro de energía colapsa.
“Si el conflicto persiste por un periodo prolongado, el aumento en los precios de la energía y otras materias primas podría tener implicaciones más amplias tanto para la inflación como para la actividad económica”, alertó Michael Barr, gobernador de la Reserva Federal.
La volatilidad del crudo dictará la política monetaria en el corto plazo, obligando a los mercados a recalibrar inversiones y prepararse para un ciclo de tasas de interés rígidas que afectará directamente el bolsillo de los usuarios.
