Harvard crea el primer mapa espacial del sentido del olfato

Harvard crea el primer mapa espacial del sentido del olfato

Investigadores de Harvard descifran el primer mapa espacial de receptores olfativos en la nariz de mamíferos, derribando 30 años de teorías médicas.

Por Humberto Toledo el 28 abril, 2026 a las 14:44 PDT

✨︎ Resumen (TL;DR):

  • Investigadores de Harvard descubrieron que los receptores olfativos tienen un orden geométrico, derribando un modelo médico aceptado por tres décadas.
  • El estudio secuenció y mapeó 5.5 millones de neuronas extraídas de más de 300 ratones.
  • El hallazgo abre la puerta a tratar la pérdida de olfato mediante células madre o interfaces cerebro-computadora.

El 28 de abril, la revista científica Cell publicó un estudio que descarta más de tres décadas de creencias biológicas: las neuronas de la nariz no eligen sus receptores de olor al azar. Un equipo de la Escuela de Medicina de Harvard trazó por primera vez el mapa espacial del sentido del olfato, demostrando que los receptores se estructuran en patrones anatómicos exactos.

La investigación, dirigida por Sandeep Robert Datta, profesor de neurobiología, analizó datos de secuenciación unicelular y transcriptómica espacial de 5.5 millones de neuronas en más de 300 ratones. Según Datta, este volumen lo convierte en “posiblemente el tejido neuronal más secuenciado de la historia”.

Descifran 12 mil millones de años de la galaxia NGC 1365
Te podría interesar:
Descifran 12 mil millones de años de la galaxia NGC 1365
Una mujer serena disfruta del aroma de una rosa rosa en el interior de su casa, capturando un momento de tranquilidad.
Foto: Cibele Bergamim / Pexels

El mecanismo biológico que procesa los olores

El equipo comprobó que los más de mil tipos de receptores olfativos se agrupan en franjas horizontales superpuestas que corren desde la parte superior de la cavidad nasal hacia abajo. Este diseño fue consistente en todos los animales evaluados y refleja con exactitud la organización del bulbo olfatorio en el cerebro.

Este descubrimiento equipara el olfato con la visión, la audición y el tacto, sentidos que ya tenían mapas periféricos bien definidos. “Nuestros resultados dan orden a un sistema que antes se pensaba que carecía de él, lo cual cambia conceptualmente cómo creemos que funciona”, aseguró Datta.

El trazado de este mapa depende del ácido retinoico, una molécula que regula la actividad genética. Un gradiente de esta sustancia recorre el tejido de la nariz y ordena a cada neurona activar un receptor específico para su ubicación.

Un estudio paralelo del laboratorio de Catherine Dulac, también en Harvard y publicado en la misma edición de Cell, llegó a conclusiones idénticas. Al alterar experimentalmente los niveles de ácido retinoico, las franjas de neuronas subían o bajaban, confirmando el control de la molécula sobre el mapa.

El proyecto tiene un objetivo clínico claro: combatir la anosmia, una condición que elimina la percepción de olores en millones de personas y eleva sus tasas de depresión. El equipo ya investiga si el tejido nasal humano obedece esta misma lógica estructural.

“No podemos arreglar el olfato sin entender cómo funciona a un nivel básico”, explicó el líder de la investigación. Las futuras aplicaciones médicas apuntan al uso de células madre o implantes neuronales, por lo que Datta fue directo sobre la urgencia del hallazgo: “Sin entender este mapa, estamos condenados a fracasar en el desarrollo de nuevos tratamientos”.

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14

+ Temas Relacionados

Más de Ciencia

Feed