💡 Resumen (TL;DR):
- Estados Unidos redacta regulaciones para exigir permisos en casi cualquier venta internacional de chips avanzados.
- Las revisiones dependerán del volumen, abarcando desde pedidos de 1,000 unidades hasta despliegues de 200,000 GPUs.
- Las acciones de fabricantes de hardware cayeron ante la incertidumbre en las cadenas de suministro mundiales.
La administración de Donald Trump redacta nuevas regulaciones que convertirán a Washington en el controlador absoluto de la infraestructura de Inteligencia Artificial global. De aprobarse, empresas como Nvidia y AMD necesitarán la autorización del gobierno estadounidense para enviar sus aceleradores de IA a prácticamente cualquier país.
El borrador de la normativa contempla un sistema de revisión gradual basado en la potencia de cómputo solicitada por el comprador. Los pedidos más pequeños, definidos como clústeres de hasta 1,000 chips GB300, pasarán por un proceso de autorización ligero.
Por el contrario, los despliegues masivos que superen las 200,000 GPUs requerirán la participación directa del gobierno anfitrión y condiciones adicionales severas.
Tras conocerse este reporte divulgado por Bloomberg el miércoles, las acciones bursátiles de Nvidia y AMD cayeron en Wall Street ante la preocupación de los inversionistas por el impacto en la cadena de suministro.

Adiós a la difusión y hola al modelo transaccional
Esta propuesta marca el control más extenso que Washington ha ejercido sobre la distribución de hardware, dejando atrás la política centrada únicamente en bloquear a China.
El borrador sustituye al marco de “difusión de IA” de la era de Joe Biden, un sistema implementado en enero de 2025 que clasificaba a los países en tres niveles de acceso y que la actual administración anuló en mayo de 2025 tras fuertes críticas de corporaciones como Oracle.
Desde enero de 2026, el Departamento de Comercio aplicó una revisión caso por caso para procesadores como el H200 de Nvidia y el MI325X de AMD destinados a China, sujetando la venta a un arancel del 25 por ciento sobre los ingresos de exportación.
Tensión comercial y diplomática en puerta
Apenas la semana pasada, Nvidia logró asegurar una licencia para enviar una pequeña cantidad de unidades H200 al mercado chino. En paralelo, el Congreso impulsa leyes bipartidistas para vigilar de cerca las ventas de tecnología a naciones adversarias.
El secretario de Comercio, Howard Lutnick, declaró el mes pasado que Nvidia “debe cumplir con” las condiciones de licenciamiento en sus ventas a China. Ese lenguaje punitivo ahora amenaza con extenderse al resto del planeta.
La exigencia de una licencia global llega en un momento crítico de la geopolítica, a pocas semanas de la reunión programada entre Donald Trump y el presidente chino Xi Jinping, esperada entre finales de marzo y principios de abril.