💡 Resumen (TL;DR):
- Trabajadores de un contratista de Meta en África analizan videos privados capturados por los lentes Ray-Ban para entrenar algoritmos.
- Las ventas del dispositivo se triplicaron, pasando de 2 millones a una estimación de 7 millones de unidades para 2025.
- Las fallas de software en la anonimización de datos exponen rostros y cuerpos, incumpliendo normativas europeas.
Trabajadores de la empresa Sama, un contratista externo ubicado en Nairobi, Kenia, revisan grabaciones íntimas tomadas por los lentes inteligentes Meta Ray-Ban. Este material incluye desnudos, visitas al baño y datos bancarios, según una investigación conjunta publicada por el diario sueco Svenska Dagbladet.
Los anotadores de datos etiquetan manualmente imágenes y videos para entrenar los sistemas de inteligencia artificial de Meta. Aunque firman acuerdos de confidencialidad, los empleados confirmaron que ven a los usuarios desvistiéndose o en actos sexuales sin que las personas grabadas lo sepan.
“A veces ves a alguien yendo al baño o desvistiéndose”, declaró uno de los anotadores al diario sueco. “No creo que lo sepan. Si lo supieran, no estarían grabando”.
Los lentes permiten grabar videos en primera persona y usar herramientas de IA como traducción en tiempo real. Meta señala en sus términos de servicio que el contenido puede someterse a revisión humana, pero los críticos afirman que la advertencia es insuficiente para notificar a los consumidores.

Fallas técnicas y posibles violaciones legales
Un reportero de Svenska Dagbladet analizó el tráfico de red de los lentes y descubrió que necesitan conexión constante a internet. Los datos viajan a servidores en Suecia, lo que desmiente las afirmaciones de algunos empleados de tiendas de retail sobre un procesamiento local en el hardware.
El sistema de anonimización también presenta errores graves. Un exempleado de Meta reveló que el algoritmo diseñado para difuminar rostros falla con poca luz, dejando caras y cuerpos expuestos directamente ante los trabajadores kenianos.
“Una vez que el material alimenta a los modelos, el usuario en la práctica pierde el control sobre cómo se utiliza”, explicó Kleanthi Sardeli, abogada de protección de datos de la organización NOYB.
El caso abre un fuerte debate sobre el cumplimiento del Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) de la Unión Europea. Los expertos dudan que enviar datos de usuarios a Kenia cumpla con los estándares exigidos por la ley.
El riesgo de exposición masiva aumenta debido al éxito del hardware. Las ventas de los lentes se triplicaron, pasando de 2 millones de unidades entre 2023 y 2024 a un estimado de 7 millones para 2025.
Ante la investigación periodística, Meta evadió las preguntas sobre el material íntimo y se limitó a responder que procesa los datos según su política de privacidad. La empresa contratista Sama no respondió a las solicitudes de comentarios.