✨︎ Resumen (TL;DR):
- El CEO de OpenAI advirtió que la Inteligencia Artificial General terminará con el empleo formal y provocará un colapso económico.
- La empresa lanzó GPT-5.5 para suscriptores de pago el 23 de abril, un modelo capaz de planear y verificar sus respuestas.
- OpenAI enfrenta un clima de tensión social tras sufrir un ataque con explosivos en la casa de Altman y en sus oficinas corporativas.
El CEO de OpenAI, Sam Altman, lanzó una dura advertencia sobre el impacto de la Inteligencia Artificial General (AGI). A través de una publicación en X el 25 de abril, el directivo afirmó literalmente que, “post-AGI, nadie va a trabajar y la economía va a colapsar”. Esta declaración ocurre apenas un par de días después del lanzamiento de GPT-5.5, mostrando la presión entre la velocidad del desarrollo del software y la nula preparación de los mercados laborales.
En su mismo mensaje, Altman tradujo la urgencia que viven los desarrolladores de esta tecnología y su propia obsesión con el código. “Estoy cambiando al sueño polifásico porque GPT-5.5 en Codex es tan bueno que no me puedo dar el lujo de dormir por tramos tan largos y perderme de trabajar”, escribió.
OpenAI liberó GPT-5.5 el 23 de abril para los suscriptores de pago en ChatGPT y Codex. El modelo destaca por realizar tareas de múltiples pasos, utilizar herramientas y verificar sus propios resultados con menor asistencia humana. Greg Brockman, presidente de la compañía, lo describió como “una nueva clase de inteligencia” y “un verdadero paso hacia una nueva forma de hacer el trabajo de computadora”.

Políticas frente al colapso y tensiones de seguridad
Las advertencias sobre el empleo ya tenían un antecedente formal. El 6 de abril, OpenAI publicó un documento de 13 páginas titulado “Política industrial para la era de la inteligencia”. El texto propone cambios para mitigar la disrupción económica, entre los que destacan:
- Creación de un fondo de riqueza pública.
- Programas piloto para una semana laboral de cuatro días sin recorte salarial.
- Transferir la carga fiscal del trabajo al capital e implementar un impuesto a los robots.
- Tratar el acceso a la IA como infraestructura básica, al mismo nivel que la electricidad o el internet.
Sin embargo, analistas consultados por Fortune cuestionan las intenciones de OpenAI, señalando que sus propuestas esconden un “nihilismo regulatorio” basado en el inestable historial de la compañía frente a las leyes.
El clima de tensión ha escalado hacia la violencia física. El 10 de abril, un individuo lanzó un cóctel Molotov a la casa de Altman en San Francisco, para después presentarse en las oficinas de OpenAI con artefactos incendiarios y amenazar con quemar el lugar. El FBI calificó el ataque como “planeado, dirigido y extremadamente serio”.
Altman reconoció el impacto emocional y social de este ritmo de desarrollo. “La inquietud en torno a la IA está justificada; estamos en medio de la transformación social más significativa en mucho tiempo, posiblemente en la historia”, comentó. En febrero, durante una visita a Nueva Delhi, el directivo ya había advertido que la AGI se siente muy cerca, describiendo la velocidad actual de la industria como “estresante y generadora de ansiedad”.
