✨︎ Resumen (TL;DR):
- Kevin Weil y Bill Peebles abandonan la empresa tras la cancelación de múltiples iniciativas experimentales.
- Sora costaba cerca de 1 millón de dólares diarios en cómputo y solo generó 2.1 millones de ingresos en su historia.
- La firma tecnológica reestructura a sus directivos para enfocarse en productos rentables rumbo a su salida a bolsa.
OpenAI perdió a dos de sus ejecutivos clave tras la reciente purga de proyectos paralelos en la compañía. Kevin Weil, exjefe de producto y líder de la división científica, y Bill Peebles, investigador principal detrás del generador de video Sora, anunciaron su salida este viernes. Las renuncias responden a un agresivo ajuste de estrategia: la empresa canceló iniciativas experimentales de consumo para concentrar todos sus recursos comerciales en el desarrollo de una inminente “superapp” de escritorio.
El cierre de proyectos paralelos golpeó directamente a las divisiones con mayor exposición mediática. Según The Wall Street Journal, Sora consumía un estimado de 1 millón de dólares diarios en costos operativos, mientras que en toda su existencia apenas generó 2.1 millones de dólares en ingresos. La empresa apagó la herramienta el pasado 24 de marzo; su plataforma web y app móvil dejarán de funcionar el 26 de abril, y su API se cerrará el 24 de septiembre.
El grupo OpenAI for Science, fundado por Weil a finales de 2025, correrá la misma suerte. Sus investigadores serán absorbidos por otros departamentos y Prism, un editor de código LaTeX potenciado por inteligencia artificial para académicos, quedará clausurado. Apenas un día antes de la renuncia, el equipo de Weil liberó GPT-Rosalind, un modelo entrenado específicamente para acelerar el descubrimiento de fármacos.

Reestructura ejecutiva rumbo al IPO
Ambos ejecutivos confirmaron la noticia mediante publicaciones en redes sociales. “Han sido dos años que me han expandido la mente, desde Jefe de Producto hasta unirme al equipo de investigación y comenzar OpenAI for Science”, escribió Weil. “Acelerar la ciencia será uno de los resultados más increíblemente positivos de nuestro empuje hacia la AGI”.
Por su parte, Peebles defendió la viabilidad de las áreas de experimentación profunda dentro de las firmas de Silicon Valley. Aunque reconoció que Sora provocó “una enorme cantidad de inversión en video en toda la industria”, lanzó una crítica directa sobre la visión corporativa: “Cultivar la entropía es la única manera de que un laboratorio de investigación prospere a largo plazo”.
Las renuncias coronan un mes crítico en la cúpula directiva de OpenAI. Brad Lightcap dejó el puesto de COO para operar proyectos especiales bajo el mando de Sam Altman, mientras que Greg Brockman absorbió las responsabilidades de producto de Fidji Simo tras su reciente baja médica. Además, la líder de robótica, Caitlin Kalinowski, dimitió en marzo tras oponerse a una alianza de la compañía con el Pentágono.
Todo este reacomodo obedece a la urgencia de limpiar el portafolio operativo. OpenAI busca consolidar ChatGPT, Codex y Atlas en un solo ecosistema de software, preparando sus métricas financieras para una posible Oferta Pública Inicial (IPO) proyectada entre finales de 2026 y principios de 2027.
