OpenAI negocia llevar su IA a la OTAN tras polémico pacto militar

OpenAI negocia llevar su IA a la OTAN tras polémico pacto militar

OpenAI negocia llevar su inteligencia artificial a las redes clasificadas de la OTAN, en medio de críticas por su reciente acuerdo con el Pentágono.

Por Humberto Toledo el 3 marzo, 2026

💡 Resumen (TL;DR):

  • OpenAI busca integrar sus sistemas en las redes clasificadas de la OTAN para expandir su presencia militar.
  • Más de 100 empleados firmaron una carta exigiendo frenar el uso de sus modelos para vigilancia masiva y ataques autónomos.
  • El acuerdo avanza tras el veto gubernamental a su rival Anthropic, empresa que rechazó un contrato de $200 millones de dólares por motivos éticos.

OpenAI negocia actualmente la implementación de sus sistemas de inteligencia artificial en las redes clasificadas de la OTAN, según reportó The Information. Este movimiento estratégico busca expandir la presencia de la compañía en el sector de la defensa internacional, apenas unos días después de firmar un acuerdo con el Departamento de Defensa de Estados Unidos.

El avance comercial generó una fuerte crisis interna. Empleados, usuarios y grupos defensores de derechos humanos criticaron la alianza con el Pentágono. Durante una reunión general, el CEO de la compañía, Sam Altman, defendió el acuerdo, aunque aceptó que el anuncio apresurado del viernes afectó al equipo.

“Esforzarse tanto por hacer lo correcto y luego sentirse personalmente destrozado por ello —y me doy cuenta de que esto también les está pasando a todos ustedes, así que me siento fatal por hacerles pasar por esto— es genuinamente doloroso”, declaró Altman a su personal, según el New York Post.

El directivo argumentó que el Pentágono busca el conocimiento técnico de OpenAI para determinar los límites de sus modelos, pero aclaró que la empresa de software no controla el uso final de la tecnología en el campo de batalla.

“Ustedes no toman decisiones operativas”, dijo Altman de acuerdo con una transcripción obtenida por CNBC. “Las decisiones operativas no nos corresponden a nosotros; esa responsabilidad recae en el Secretario de Guerra Pete Hegseth”.

La postura no calmó las tensiones. Más de 100 empleados actuales firmaron una carta abierta donde exigen a la directiva negarse a las demandas del Departamento de Guerra, al considerar que buscan permiso para usar los modelos en vigilancia masiva nacional y el asesinato autónomo de personas sin supervisión humana.

OpenAI negocia llevar su IA a la OTAN tras polémico pacto militar

El veto a la competencia y las reglas del Pentágono

El gobierno de Estados Unidos anunció el acuerdo de OpenAI el pasado 27 de febrero, horas después de que el presidente Trump prohibiera a las agencias federales utilizar la tecnología de su competidor Anthropic. El secretario Hegseth calificó a esta última empresa como un “riesgo de cadena de suministro para la seguridad nacional”.

Anthropic negociaba un contrato de $200 millones de dólares con el Pentágono, el cual terminó rechazando debido a que el gobierno le exigía retirar las salvaguardas que impiden usar su IA para vigilancia masiva y armamento autónomo.

OpenAI tomó una ruta distinta y autorizó al Pentágono el uso de sus sistemas para “todos los fines lícitos”. Sin embargo, la compañía negoció el derecho de construir medidas de seguridad técnicas, implementar sus modelos exclusivamente mediante la nube (cloud) y trabajar directamente con ingenieros de la startup que cuenten con autorizaciones de seguridad gubernamental.

Altman reconoció posteriormente que el momento del anuncio pareció “oportunista y mal ejecutado”. Por ello, el lunes modificó el contrato para prohibir explícitamente que agencias de inteligencia como la NSA accedan a sus sistemas sin una autorización adicional.

Impacto en la alianza europea

La eventual llegada de OpenAI a las redes de la OTAN definirá la forma en que los ejércitos aliados incorporen inteligencia artificial comercial en operaciones de alto riesgo.

De acuerdo con un análisis de Resilience Media, el precedente establecido por el Pentágono “puede influir en las adquisiciones, la interoperabilidad dentro de los sistemas de la OTAN y los controles de exportación en otros lugares”.

La reacción del público ha sido inmediata. Miles de usuarios migraron al chatbot Claude de Anthropic en señal de protesta, mientras agrupaciones como QuitGPT exigen un boicot directo contra ChatGPT. Ante la presión del mercado, Altman solicitó al Pentágono revocar la designación de riesgo contra Anthropic y ofrecer las mismas condiciones contractuales a todas las empresas del sector AI.

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