✨︎ Resumen (TL;DR):
- China incrementó las inspecciones aduaneras sobre el indio, un metal esencial para conectar los centros de datos que procesan inteligencia artificial.
- El país asiático controla casi el 70% del suministro mundial de este recurso, que sirve para fabricar chips ópticos de alta velocidad.
- Estados Unidos destinará 50 millones de dólares para potenciar la producción local de este compuesto y mitigar la dependencia de Pekín.
El gobierno de China intensificó las revisiones aduaneras para la exportación de indio, un metal indispensable en la fabricación de chips ópticos para centros de datos de inteligencia artificial. Compradores internacionales temen que Pekín sume este recurso a su lista formal de restricciones comerciales.
Actualmente, el país asiático concentra cerca del 70% del suministro global de indio. Aunque el metal en bruto no está formalmente bajo control de exportación, aduanas chinas comenzaron a exigir a los compradores extranjeros información detallada sobre los usuarios finales y su ubicación para liberar los cargamentos.

La batalla por el fosfuro de indio
El fosfuro de indio es un compuesto semiconductor que permite el funcionamiento de chips ópticos de alta velocidad en centros de datos de inteligencia artificial.
Pekín incluyó este compuesto químico en su lista de control de exportaciones en febrero de 2025. Desde entonces, las importaciones estadounidenses de este material cayeron cerca de un 77% en un periodo de 14 meses, lo que provocó cuellos de botella para las empresas que desarrollan infraestructura tecnológica.
Para contrarrestar la dependencia, el Departamento de Comercio de Estados Unidos anunció el 15 de junio una inversión directa de hasta 50 millones de dólares para la empresa Coherent. Este capital se destinará a expandir la producción interna de este semiconductor en territorio estadounidense.
Tensiones en la cadena de suministro global
La asignación de fondos ocurre semanas después de que el CEO de Coherent, Jim Anderson, viajara a Pekín en mayo como parte de una comitiva del gobierno estadounidense para manifestar su preocupación por los retrasos en las licencias de exportación.
Aunque el gobierno chino acordó abordar la escasez de materiales especializados tras la cumbre de mayo, las nuevas inspecciones aduaneras sugieren que Pekín mantiene una postura estricta en la cadena de suministro.
Esta medida se alinea con la estrategia de China de limitar el acceso a recursos clave como el galio, el germanio y el antimonio, consolidando su control sobre los insumos críticos que definen el ritmo del desarrollo tecnológico global.
