✨︎ Resumen (TL;DR):
- El sector agrícola latinoamericano sufre un alza superior al 50% en el precio internacional de los fertilizantes por conflictos geopolíticos.
- El índice de Energía del Banco Mundial repuntó 41.6% en marzo, disparando los costos logísticos y operativos.
- Lluvias torrenciales e inundaciones en Ecuador, Argentina y Colombia frenaron cosechas enteras y agravaron la crisis productiva.
El sector agrícola de América Latina enfrenta una crisis inmediata tras el aumento superior al 50% en los precios internacionales de los fertilizantes durante el último año. La escalada de costos, impulsada por el conflicto armado en Medio Oriente y el encarecimiento de los combustibles, estranguló los márgenes de ganancia de los productores justo en plena temporada de siembra.
Según el Green Markets North America Fertilizer Price Index de Bloomberg, el indicador pasó de $649 dólares en abril de 2025 a $984 dólares en abril de 2026. A la par, la urea alcanzó los $725 dólares por tonelada métrica en marzo, su punto más alto desde abril de 2022. En Estados Unidos, la firma DTN reportó que el amoníaco anhidro superó los $1,000 dólares por tonelada por primera vez desde 2023.
El índice de energía del Banco Mundial repuntó un 41.6% en marzo, empujado por el gas natural europeo y el petróleo Brent. Esto encareció el transporte en toda la cadena agroalimentaria. En Guatemala, la Cámara del Agro reportó que casi el 90% de los productores sufren aumentos; mientras que en Chile, la asociación Agrollanquihue expresó profunda preocupación por la viabilidad productiva ante el costo del diésel.
En México, la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) advirtió que “el aumento en los precios de los fertilizantes —con incrementos del 30% o más para insumos como la urea y el diésel— está elevando los costos de producción agrícola, dejando los precios finales de los alimentos básicos completamente fuera de control”.

Clima extremo colapsa los campos latinoamericanos
A la crisis de insumos se sumaron condiciones climáticas severas. En Ecuador, la Secretaría de Gestión de Riesgos documentó la destrucción de más de 8,000 hectáreas de cultivos y daños en otras 9,631 entre enero y el 3 de abril. Las fuertes lluvias también provocaron la muerte de 151,000 animales.
En Argentina, la Bolsa de Comercio de Rosario confirmó que precipitaciones superiores a los 150 milímetros detuvieron la cosecha de soya en la región núcleo, bloqueando el acceso de maquinaria a los campos. Al norte, en Colombia, el IDEAM registró niveles de lluvia casi un 20% por encima de los promedios históricos en la zona andina durante abril.
La plataforma Helios AI advirtió que los precios globales de los alimentos podrían encarecerse entre un 12% y un 18% para finales de 2026. Cultivos dependientes de fertilizantes, como el maíz, quedan especialmente expuestos. Brasil, país que importa el 85% de sus fertilizantes, ya enfrenta un aumento directo en los costos de producción de soya y maíz.
El Financiero, citando a analistas del sector, concluyó: “Los crecientes precios de los fertilizantes y otros insumos agrícolas ejercerán presión al alza sobre los costos de producción en los próximos meses, lo que inevitablemente impactará el precio final para los consumidores”.
