✨︎ Resumen (TL;DR):
- Rusia ejecutó el mayor ataque aéreo desde 2022 y Ucrania respondió bombardeando plantas industriales enemigas.
- Las fuerzas ucranianas interceptaron 906 de los 948 drones rusos en un lapso de 24 horas, una efectividad del 95.5%.
- Los contraataques de Kiev mermaron el 40% de la capacidad petrolera rusa de exportación y alcanzaron su principal planta de fertilizantes.
Rusia desplegó una ola sin precedentes de 948 drones de ataque contra Ucrania en un periodo de 24 horas, marcando la mayor ofensiva aérea desde febrero de 2022. Como respuesta directa, el ejército ucraniano intensificó sus ataques de largo alcance contra infraestructura crítica en territorio ruso.
La Fuerza Aérea de Ucrania reportó la intercepción de 906 drones tipo Shahed mediante sistemas de guerra electrónica, logrando una tasa de efectividad del 95.5%. Este volumen superó el récord anterior de 728 unidades lanzadas el año pasado.
Moscú complementó esta ofensiva con unas dos docenas de misiles balísticos y de crucero. Según las autoridades de Kiev, el objetivo fue un “ataque combinado a instalaciones de infraestructura crítica”.
Una oleada inusual de más de 550 drones atacó durante el día zonas del centro y oeste de Ucrania. En Leópolis, el alcalde Andriy Sadoviy confirmó que un impacto cerca del monasterio de las Bernardinas dejó 22 heridos y dañó un hospital materno.
“Esto demuestra claramente que Rusia no tiene intención de terminar verdaderamente esta guerra”, declaró el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy tras evaluar los daños de la agresión.
El asedio continuó la noche del 26 de marzo. Rusia lanzó 102 drones adicionales, de los cuales 93 fueron derribados. En Járkov, un misil impactó un edificio residencial y dejó ocho heridos, según el medio Ukrainska Pravda.
Contraataque ucraniano: drones golpean la industria rusa
Las fuerzas armadas de Kiev respondieron con una agresiva campaña ofensiva de largo alcance. El Ministerio de Defensa ruso afirmó haber interceptado 85 drones ucranianos en regiones como Briansk, Leningrado, Vólogda y Crimea.
Sin embargo, los impactos confirmados demuestran el alcance de las operaciones militares ucranianas en suelo ruso:
- Un ataque directo incendió la planta química Apatit en Cherepovets, situada a 470 kilómetros al norte de Moscú.
- Esta instalación, perteneciente al grupo PhosAgro, es la mayor productora de fertilizantes fosfatados en Europa. El gobernador regional confirmó ocho impactos.
- Ataques continuos en el puerto báltico de Ust-Luga y refinerías en Leningrado interrumpieron cerca del 40% de la capacidad de exportación de petróleo ruso, según reportes de The Kyiv Independent.
La escalada de ataques aéreos ocurre mientras las negociaciones de paz mediadas por Estados Unidos permanecen estancadas y la atención de Washington se desvía hacia el conflicto en Irán. Simultáneamente, Rusia inició una ofensiva terrestre primaveral para tomar la región del Donbás.
La estrategia ucraniana se enfoca ahora en paralizar la economía y el suministro energético de su adversario para forzar una salida diplomática.
“Sin presión adicional y fuerte sobre Rusia, y sin pérdidas rusas tangibles, aquellos en Moscú no tendrán ningún deseo de dar un paso atrás en la guerra”, sentenció Zelenskyy.
