Diseñada para usarse en configuraciones mini-ITX, la GTX 1080 Mini cuenta con un solo abanico de 90mm, así como tres tuberías compuestas para su enfriamiento. Como muchas de las tarjetas de video nuevas, el abanico de la GTX 1080 Mini es semi-pasivo, lo cual significa que se apagará cuando la tarjeta no esté bajo mucha presión.
Quizá te interese: Minería de criptomonedas: el silencioso monstruo que está ocasionándole jaquecas a los PC gamers
La GTX 1080 Mini también incluye la opción de hacerle overclock (mejor conocido como aumentar la frecuencia del reloj) con un solo click, gracias al software propietario de Gigabyte, el AORUS Graphics Engine. Esto significa que, sin tener experiencia previa en modificar tu tarjeta gráfica, puedes aumentar el reloj interno de la GTX 1080 Mini para que se acople a tus necesidades. Finalmente, la GTX 1080 Mini puede no ser la primera tarjeta "mini" del mercado, pero sí es la más pequeña, por lo menos entre las GTX 1080. Para comparar, la Zotac GTX 1080 TI mide 8.3 pulgadas (21.08 centímetros), una pulgada y media más grande que la versión de Gigabyte.
Con la creciente demanda por producir componentes cada vez más pequeños y eficientes, probablemente no tengamos que esperar mucho antes de poder construir una computadora lo suficientemente pequeña como para llevarla de un lado a otro.