✨︎ Resumen (TL;DR):
- NIST, el Joint Quantum Institute de la Universidad de Maryland y Qunnect distribuyeron fotones entrelazados por fibra comercial entre Gaithersburg y College Park.
- El enlace movió 1,500 fotones por segundo, mantuvo el entrelazamiento disponible 92.8% de un ciclo de 24 horas y destinó 7.2% a corregir la polarización.
- El resultado muestra que una red cuántica puede aprovechar fibra instalada en postes, sin tender una red dedicada.
El NIST, el Joint Quantum Institute de la Universidad de Maryland y la neoyorquina Qunnect distribuyeron fotones entrelazados por 62 kilómetros de fibra óptica comercial entre Gaithersburg y College Park, en los suburbios de Washington. La mayor parte del cable cuelga de postes. El enlace entregó 1,500 fotones entrelazados por segundo y mantuvo el entrelazamiento disponible 92.8% de un ciclo de 24 horas, demostrando que una red cuántica puede usar fibra ya instalada.
El entrelazamiento cuántico es un estado físico que hace que dos partículas compartan una sola descripción cuántica: medir una fija el resultado de la otra, sin importar la distancia entre ambas. Einstein lo llamó acción fantasmal a distancia, sin que fuera un elogio. Hoy, ese estado es la materia prima de cualquier red cuántica.
La dificultad aparece en la polarización, la dirección en la que vibra el campo eléctrico del fotón. La fibra se dilata con el sol, se encoge durante la noche y se mueve con el viento; además, recibe vibraciones del tráfico y el movimiento ocasional de aves.
Para una llamada telefónica o un video en streaming, esas variaciones no suelen afectar la información porque los datos viajan en la potencia de la luz. En un enlace cuántico sí alteran el estado que debe conservarse.
“Es más o menos la peor conexión que se pueda tener”, dijo Oliver Slattery, físico del NIST y coautor del estudio.

Qunnect corrige la polarización sobre la marcha
El equipo no protegió el cable ni tendió uno nuevo. Usó dos dispositivos desarrollados por Qunnect que envían haces de luz de referencia por la misma fibra que transporta los fotones del experimento.
En el extremo receptor, el sistema mide cuánto se deformó la polarización de esa luz y aplica a los fotones la transformación inversa. La compensación se actualiza 1,000 veces por segundo. El cable sigue moviéndose, pero la corrección cancela el efecto sobre el estado cuántico.
La prueba dejó estos resultados:
- Distancia: 62 kilómetros, unas 38.5 millas, entre el campus del NIST en Gaithersburg y un laboratorio de la Universidad de Maryland en College Park.
- Ritmo: 1,500 fotones entrelazados por segundo, distribuidos de forma continua.
- Disponibilidad: 92.8% de un ciclo de 24 horas con entrelazamiento disponible; el 7.2% restante se destinó a corregir la polarización.
- Parámetro de Bell: el valor CHSH promediado fue de S = 2.45 ± 0.08, por encima del techo clásico de 2 y sostenido durante más de 20 horas seguidas.
- Calendario: el experimento se realizó a principios de 2025. El estudio se publicó el 15 de julio de 2026 en Journal of Optical Communications and Networking, aproximadamente un año y medio después.
El valor CHSH funciona como una comprobación del entrelazamiento. Si S se queda en 2 o menos, la correlación podría explicarse mediante física clásica. En cambio, mantener un promedio de 2.45 por encima de ese límite, durante más de 20 horas y sobre una fibra que se balancea, respalda la corrección aplicada fuera de un laboratorio controlado.
62 km no es un récord de distancia
La prueba del NIST no alcanzó la mayor distancia registrada. En octubre de 2022, el Instituto de Óptica Cuántica e Información Cuántica de Viena, perteneciente a la Academia Austríaca de Ciencias, publicó en Nature Communications un enlace de 248 kilómetros entre Austria y Eslovaquia.
Ese enlace usó fibra enterrada y no colocó nodos de confianza intermedios. Alcanzó alrededor de 9 pares detectados por segundo, casi cuatro veces la distancia del experimento de Maryland, pero con una métrica distinta.
Las cifras no forman un marcador directo: el NIST reportó fotones entrelazados por segundo, mientras que el experimento austríaco reportó pares detectados por segundo. La comparación sí muestra el compromiso que enfrenta una red cuántica.
Viena priorizó el alcance sobre fibra enterrada y protegida del clima. Maryland probó un ritmo de 1,500 fotones por segundo en fibra expuesta, del tipo que los operadores ya tienen colgada en muchas ciudades.
Yicheng Shi, físico del NIST y autor principal, describió el trabajo como una prueba de esfuerzo en un entorno deliberadamente ruidoso. Su lectura es que los protocolos de red cuántica pueden soportar condiciones reales de operación.
La fuente de fotones sigue siendo otro problema
El canal no es el único frente pendiente. Un grupo de la Universidad de Stuttgart y la Julius-Maximilians de Wurzburgo, encabezado por Michal Vyvlecka, describió en el repositorio arXiv una fuente montada en rack para fotones individuales y entrelazados.
El sistema se basa en puntos cuánticos semiconductores, opera en la banda C de telecomunicaciones y reporta eficiencias de transmisión superiores al 50%. Mientras el experimento del NIST reduce el costo del enlace al reutilizar fibra comercial, otros trabajos intentan mejorar el emisor. Ninguno de los dos problemas está resuelto.
De Maryland a Albuquerque, el mismo hardware llega al mercado
Qunnect también conecta el experimento con una infraestructura abierta. Mehdi Namazi y Mael Flament, dos científicos de la empresa, firman el paper del NIST.
La misma compañía opera ABQ-Net en Albuquerque, Nuevo México. Según un comunicado de Qunnect, la red comenzó a operar en vivo el 24 de febrero de 2026 sobre fibra comercial y la empresa la presenta como la primera red cuántica de acceso abierto basada en entrelazamiento de Estados Unidos.
“Está 100% abierta a universidades, laboratorios nacionales e investigadores”, dijo Mehdi Namazi, director científico de Qunnect, a BankInfoSecurity.
A finales de julio de 2026, Infleqtion, Aliro, Tensora y Bandelier Technologies se sumaron a las pruebas sobre esa infraestructura. Sus proyectos abarcan generación de claves seguras, sincronización por entrelazamiento y geosensado.
The Quantum Insider ubica ese testbed dentro de una apuesta estatal de Nuevo México superior a 450 millones de dólares. El patrón comercial es concreto: el hardware que valida un experimento del gobierno federal es el mismo que se renta a startups un año después.
España ya usa la misma premisa
España diseñó la red cuántica de Madrid, MadQCI, para convivir con la fibra óptica existente, sin exigir una infraestructura paralela. El proyecto MADQuantum-CM terminó en mayo de 2026 después de conectar 30 localizaciones mediante más de 700 kilómetros de enlaces y de interconectarse con redes experimentales de Indra y Telefónica Innovación Digital.
Indra coordinó la fase nacional del proyecto europeo EuroQCI. La compañía reporta que España suma cerca de 30 nodos en Madrid y un anillo de 3 nodos en Barcelona, donde también realizó pruebas exitosas de enlaces aéreos y sistemas de distribución de entrelazamiento.
Indra además lidera IberianQCI, el tramo del suroeste europeo que conecta las infraestructuras de España y Portugal. En tierra, el proyecto une Vigo con Valença mediante nodos de confianza. En el aire, contempla 3 estaciones ópticas ubicadas en Madrid, Barcelona y el sur de Portugal.
La cuenta económica de la fibra existente es directa: cada kilómetro que una red puede arrendar, en lugar de tenderlo, evita un gasto de infraestructura. Ese cálculo pesa en la decisión de qué países pueden desplegar redes cuánticas.
Qué puede hacer una red cuántica hoy
Una red cuántica es una infraestructura de comunicación que distribuye estados cuánticos entre dos puntos, en lugar de limitarse a enviar bits. En vez de codificar la información en la potencia de la luz, reparte fotones entrelazados.
Sus usos previstos incluyen enlazar computadoras cuánticas, sincronizar sensores y generar claves de cifrado capaces de revelar cualquier intento de intercepción.
Eso todavía no protege las comunicaciones cotidianas. El experimento demuestra que el entrelazamiento puede sobrevivir en fibra comercial, pero el propio NIST reconoce que 1,500 fotones por segundo siguen siendo insuficientes para una red cuántica práctica. Las aplicaciones de cifrado cuántico permanecen limitadas a redes piloto y clientes institucionales.
El NIST sí resolvió una objeción de infraestructura. En un tramo de 62 kilómetros de fibra comercial colgada de postes, el entrelazamiento estuvo disponible 92.8% del ciclo y el parámetro CHSH se mantuvo por encima de 2 durante más de 20 horas. El siguiente obstáculo declarado por el instituto es aumentar el ritmo.
