💡 Resumen (TL;DR):
- Científicos resolvieron el misterio del neutrino KM3-230213A rastreando su origen hasta formaciones de agujeros negros supermasivos.
- La partícula rompió todas las marcas con 220 PeV, aplastando los récords anteriores de 6 PeV y 4.4 PeV.
- El modelo valida la emisión colectiva de estas galaxias como fuentes de eventos de ultra alta energía en el universo.
La colaboración científica KM3NeT descubrió que una población de blázares es la fuente que disparó el neutrino de mayor energía jamás detectado en la historia humana.
El evento ocurrió el 13 de febrero de 2023, cuando el detector KM3NeT/ARCA, ubicado a 3,450 metros bajo el mar Mediterráneo en la costa de Sicilia, capturó la partícula designada como KM3-230213A.
Su impacto registró un estimado de 220 petaelectronvoltios (PeV), superando por más de un orden de magnitud los registros previos del Observatorio IceCube en el Polo Sur, que detectó partículas de 6 PeV en 2013 y 4.4 PeV en 2022.
Un solo muon cruzó todo el detector y activó más de un tercio de sus sensores, un logro inusual publicado en febrero de 2025 en la revista Nature, considerando que el instrumento operaba apenas al 10 por ciento de su capacidad final planeada.

El origen extremo: blázares en la mira
Ante la falta de luz o señales de radio que acompañaran al neutrino, el equipo aplicó metodología forense publicada en el Journal of Cosmology and Astroparticle Physics.
Blázar es una galaxia con un agujero negro supermasivo que expulsa chorros de plasma orientados directamente hacia la Tierra.
Bajo el liderazgo de Meriem Bendahman, del Instituto Nacional de Física Nuclear (INFN) en Nápoles, los investigadores cruzaron simulaciones propias con bases de datos del observatorio IceCube y el Telescopio Espacial de Rayos Gamma Fermi de la NASA.
“Modelamos una población realista de blázares con parámetros motivados físicamente, y descubrimos que esta población de blázares podría explicar el origen de este evento de ultra alta energía, al mismo tiempo que es consistente con las limitaciones que tenemos respecto a las observaciones de rayos gamma y neutrinos”, explicó Bendahman.
El estudio no culpa a un solo cuerpo celeste, sino a la emisión colectiva. Estudios anteriores ya perfilaban 17 blázares candidatos dentro de la trayectoria de llegada, varios de ellos mostrando actividad eruptiva justo en el momento de la detección.
La construcción del detector KM3NeT sigue activa y promete aumentar su sensibilidad drásticamente. “Con el detector completo y más datos, podremos realizar análisis estadísticos más potentes y abrir una nueva ventana al universo de los neutrinos de ultra alta energía”, concluyó la investigadora.