IA y Big Data: El jaque mate digital al imperio del Mencho

IA y Big Data: El jaque mate digital al imperio del Mencho

Descubre cómo el Ejército abatió a "El Mencho" usando Inteligencia Artificial y Big Data para rastrear los metadatos de su equipo médico.

Por Jonathan Paz el 22 febrero, 2026

💡 Resumen (TL;DR ):

  • Fuerzas especiales abatieron a Nemesio Oseguera Cervantes tras rastrear los metadatos de su infraestructura médica con algoritmos predictivos.
  • El cártel operaba drones kamikaze y compraba licencias de software para espionaje celular por hasta 180,000 pesos en el mercado negro.
  • La caída del líder detonará una inminente guerra cibernética por el control de los servidores, el código fuente y las bases de datos.

Este domingo, el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional abatieron a Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en Tapalpa. El operativo, que desencadenó un “Código Rojo” por el gobernador Pablo Lemus Navarro y el bloqueo de 19 carreteras en Michoacán, tuvo éxito porque las autoridades utilizaron Inteligencia Artificial para rastrear la compleja huella digital médica del capo.

La caída del objetivo por el que Estados Unidos ofrecía una recompensa de 15 millones de dólares revela la sofisticación técnica de un grupo criminal que la administración Trump designó como Organización Terrorista Extranjera en febrero de 2025.

Oseguera Cervantes operaba como el CEO de un corporativo oscuro impulsado por hardware de grado militar y algoritmos de machine learning. Para dominar el combate aéreo, la organización reclutaba a jóvenes expertos en videojuegos para pilotar drones agrícolas modificados.

Estos vehículos aéreos (UAVs) alcanzaban autonomías de cinco horas y rangos superiores a los 100 kilómetros.

Los pilotos cobraban 28,000 pesos semanales y operaban atrincherados desde túneles subterráneos. “Lima”, un exoperador que dio su testimonio en el podcast Zona de Guerra del youtuber Gafe423, describió la frialdad de estos escuadrones. Al pasarse el mando de la consola para ejecutar un bombardeo con explosivos, los operadores decían: “Te dejo ser Dios”.

El cártel también vulneró la privacidad de las telecomunicaciones a nivel nacional. Compraban licencias del sistema Titán en el mercado negro, a través de policías corruptos, por sumas de entre 10,000 y 180,000 pesos.

Titán es un software de inteligencia policial que explota vulnerabilidades en redes globales para geolocalizar objetivos e intervenir celulares en tiempo real.

SS7 es un protocolo de señalización que las compañías telefónicas utilizan para enrutar llamadas y que el cártel vulneraba para extraer bases de datos del INE, registros de Telcel y Plataforma México.

El nivel de ciberespionaje llegó al punto de contratar hackers para intervenir cámaras de la Ciudad de México y rastrear a agentes del FBI.

Para evitar ser víctimas del mismo rastreo, los comandos viajaban con inhibidores de señal (jammers). “Tan pronto como lo tenemos, empezamos con el inhibidor, para que no puedan usar el mismo software en nuestra contra”, confesó un sicario.

El algoritmo logístico y la traición de los metadatos

La integración de la inteligencia artificial transformó la logística criminal. El experto Juan Manuel Aguilar Antonio documentó esta modernización en un informe para el programa Paccto 2.0 financiado por la Unión Europea:

  • Utilizaron Inteligencia Artificial Generativa (GenIA) para crear deepfakes de voz y automatizar extorsiones simulando secuestros.
  • Instalaron sistemas automatizados de reconocimiento facial para blindar sus campamentos e identificar infiltrados de cárteles rivales.
  • Smart Routing es un sistema algorítmico que procesaba el clima, el tráfico y las ubicaciones de la Guardia Nacional para trazar rutas matemáticas de fentanilo y metanfetamina.

Pese a este alto nivel de seguridad informática, la biología del líder provocó una falla letal. Oseguera Cervantes padecía insuficiencia renal crónica, obligándolo a depender de máquinas de diálisis, médicos y medicamentos refrigerados en una zona remota.

Sostener esta infraestructura generó una cantidad masiva de metadatos. La estrategia de seguridad federal de Omar García Harfuch aplicó Inteligencia de Fuentes Abiertas (OSINT) e Inteligencia de Señales (SIGINT).

Las supercomputadoras del gobierno emplearon Inteligencia Artificial para procesar Big Data y detectar anomalías estructurales. Ubicaron picos de consumo eléctrico satelital, compras inusuales de insumos nefrológicos y bloqueos sistemáticos en la red celular provocados por los jammers del cártel.

El modelo predictivo calculó el patrón exacto y arrojó las coordenadas en Tapalpa para ejecutar el jaque mate.

Con el fundador abatido y su hijo “El Menchito” sentenciado a cadena perpetua en marzo de 2025, la organización enfrenta una fractura inevitable. La futura guerra de los capos regionales ya no se disputará únicamente con balas, sino por el acceso directo a los servidores, las licencias de espionaje y el control del cibercrimen en la nube.

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