Resumen (TL;DR):
- Microdrones lograron captar por primera vez el fondo de la vasija de presión de la unidad 3 en la planta nuclear japonesa.
- Las instalaciones averiadas aún resguardan al menos 880 toneladas de combustible nuclear derretido.
- La nueva información visual permitirá crear mapas 3D para construir los robots de limpieza definitivos.
La operadora Tokyo Electric Power Company Holdings (TEPCO) utilizó microdrones para inspeccionar el interior del reactor 3 de la planta de Fukushima Daiichi. La misión, iniciada el 5 de marzo, captó por primera vez el fondo de la vasija de presión, revelando un agujero en el grueso contenedor de acero y escombros de combustible nuclear derretido colgando de la estructura.
Quince años después del terremoto y tsunami de marzo de 2011, las condiciones internas de las instalaciones siguen requiriendo tecnología especializada. Para esta incursión de dos semanas, los ingenieros japoneses desplegaron aeronaves de apenas 12 por 13 centímetros y un peso de 95 gramos.
Los equipos a control remoto volaron individualmente, esquivando escombros y hardware averiado hasta alcanzar la cámara de contención primaria. El video publicado este jueves expone tubos rotos y masas en tonos grises y marrones suspendidas desde la brecha de la vasija principal.
Masaki Kuwajima, vocero de TEPCO, confirmó la ubicación del agujero y señaló que los depósitos detectados corresponden a combustible derretido. “Hemos obtenido datos valiosos que pueden utilizarse para nuestras futuras investigaciones internas y para desarrollar una estrategia de remoción de restos de combustible derretido”, afirmó Kuwajima.

El reto de extraer las toneladas de material radiactivo
Actualmente, los tres reactores dañados conservan al menos 880 toneladas de combustible fundido que emite niveles de radiación peligrosamente altos. Aunque el equipo técnico extrajo pequeñas muestras del reactor 2 el año pasado, el panorama estructural del complejo sigue en fase de mapeo.
Los sensores de radiación y las grabaciones visuales de los drones tienen un objetivo directo en el plan de contención:
* Procesar los datos para generar un mapa tridimensional detallado del interior del reactor.
* Planificar el uso de nuevas sondas y esquemas de muestreo.
* Desarrollar los robots especializados que ejecutarán la recolección física de los escombros.
Esta exploración aérea mejora drásticamente los resultados obtenidos hace casi una década, cuando una sonda robótica submarina capturó imágenes poco claras del complejo. La extracción total del combustible fundido es un proceso de ingeniería de alto riesgo que tomará décadas para completarse.
Fuentes: halifax.citynews, apnews, tepco, wftv, ksat
