
La noción de este hecho surgió en el sitio del Ministerio de Certificación de Productos Oficiales de China (el equivalente asiático de la FCC estadounidense), como parte de un listado en el que se enumeran las cualidades del Grand S II. Cuando el dispositivo fue revelado durante CES 2014, se decía que tendría de procesador un Snapdragon 800, pero en la documentación reciente parece que se actualizó a la versión 805 del chipset, además de que la memoria aleatoria se duplicó de los 2 GB anunciados previamente.
Es importante señalar que ZTE está llegando al límite posible de RAM en un dispositivo móvil con procesador de 32bits, pues para seguir escalando la capacidad, hace falta arquitectura de 64bits; así que de momento no será tan fácil que otro fabricante supere las características de Grand S II, a menos que se recurra a un SoC más sofisticado, como el que supuestamente Samsung ofrecerá con sus próximos teléfonos.
Por lo demás, se dice que el Grand S II tendrá pantalla de 5.5” a 1080p, que contará con cámara de 13 megapixeles y que su batería será de 3000mAh. Esperemos que los valores de producción del dispositivo sean más elevados de lo que acostumbra ZTE.