
La empresa de óptica alemana no ha dado muchos detalles respecto al funcionamiento, pero es casi seguro que el dispositivo tenga las mismas funciones que el Gear VR de Samsung, es decir, que un teléfono pueda ser montado en el visor para servir como pantalla. Lo interesante es que el VR One será compatible con muchos modelos de smartphone, gracias a un sistema de compartimiento deslizable que pude alojar cualquier equipo que mida entre 4.7 y 5.2 pulgadas; el inconveniente es que cada adaptador cuesta $9.90 USD.

No es que el dinero vaya a ser un problema con el VR One, ya que cuesta $99 USD, la mitad del Gear VR y Oculus Rift. La compañía dice que está trabajando en aplicaciones para que los usuarios puedan sacar máximo provecho del visor y además, que colabora con varios desarrolladores para brindar una interfaz muy útil y amigable. Estará disponible en diciembre.