Desde que Satya Nadella se convirtió en el director general de Microsoft, las cosas han cambiado para la compañía en todos los niveles y eso significa que las finanzas no permanecerán iguales. La evidencia es que en el reporte del segundo trimestre de 2015, la división de Xbox perdió dinero, mientras que Surface y Lumia superaron la expectativa de ingresos. En pocas palabras, el nuevo enfoque que Microsoft está poniendo en los dispositivos móviles comienza a rendir frutos.
[rightquote]Como ya es costumbre en últimos años, los negocios de la nube que tiene Microsoft se mantienen estables y en específico, Office 365 ya tiene 9.2 millones de suscriptores[/rightquote]
Ahora bien, parece que el cambio de dirección no ha afectado la estabilidad de la empresa, pues tan sólo en el periodo más reciente tuvo un ingreso neto de $5.6 mil MDD y $26.5 mil MDD de ingreso bruto, es decir, hubo un incremento de 8% en comparación con el mismo trimestre en 2014. Es importante tomar en cuenta que Microsoft ha gastado mucho en la reestructuración, así que el desempeño financiero es aún mejor de lo esperado. Respecto a Xbox, la compañía recuperó terreno frente a PlayStation, al vender 6.6 millones de consolas; de acuerdo con los analistas, la causa está en el recorte de precio a $349 USD en el modelo que no incluye Kinect.
Pero lo más impresionante es que la familia Surface está creciendo, a pesar de las críticas negativas y el supuesto de que a la gente no le llama la atención esta marca. Según el informe, todos los modelos de Surface en conjunto vendieron 24% más que hace un año, lo que se traduce en ganancias que ascienden hasta $1100 MDD. Nada mal para una tablet que supuestamente no está vendiéndose tan bien como el iPad. Es posible que las ventas estén creciendo debido a que Microsoft descontinúo los productos relacionados con Windows RT, pues al fin ofrece la experiencia completa de Windows 8.1 con todos sus productos.
Por otra parte, los negocios vinculados con la industria de la PC continúan desacelerándose y para Microsoft eso significa que los ingresos bajaron otro 13% en las ventas de las versiones vigentes de Windows —8 y 8.1—. Una vez más, no es que Windows 8 tenga poco atractivo para el usuario, sino que muchas empresas prefieren retrasar la actualización de su infraestructura tanto como sea posible e incluso algunas todavía usan Windows XP. La expectativa es que Windows 10 y la integración entre tipos de dispositivo convencerán a la gente de hacer el cambio. Finalmente, el valor de las acciones de Microsoft cayó 4% después de estos anuncios.