La agencia de análisis estadístico Statcounter se dio a la tarea de medir el uso de las diversas versiones de Windows, y descubrió que Windows 8.1 superó la frecuencia de uso de Windows XP hasta apenas en el último trimestre de 2014. Al parecer, esa situación es resultado de las medidas que tomó Microsoft en fechas recientes, respecto a la cancelación de soporte y actualizaciones oficiales para Windows XP para usuarios convencionales (el servicio seguirá activo sólo para empresas y clientes corporativos).

Pero la estrategia de Microsoft no ha sido suficiente para incrementar de manera sustancial la ventas de Windows 8.1, pues en la actualidad, Windows 7 es el sistema operativo predominante en PC con 50.34% de uso global. Es importante considerar que el rezago también se debe a la desaceleración de la industria del cómputo tradicional, pues en últimas fechas la gente prefiere dejar pasar al menos un par de años antes de actualizar su laptop o equipo de escritorio.
El pronóstico de Statcounter es que la fragmentación de Windows será aún más complicada cuando Microsoft lance Windows 10, pues más allá de la integración nativa de Bing, OneDrive y Office 365 con las funciones básicas del sistema operativo, para algunos usuarios no habrán suficientes razones para actualizar. Al parecer, Microsoft combatirá esa renuencia con descuentos o hasta ofertas gratuitas.