Instagram suele ser la red social anfitriona de la mayoría de las fotos de comida. Si bien esa práctica suele ser criticada por distintas razones personales, ahora puedes argumentar que tales imágenes disminuyen tu apetito sin importar qué tan sabrosas se vean.
Científicos de la Universidad de Brigham Young llevaron a cabo un estudio con 232 personas que dividieron en 2 grupos: uno de ellos vio 60 fotos de alimentos dulces, y el otro navegó por la misma cantidad de imágenes de comidas saladas. Después de ver la galería alimenticia, todos los participantes procedieron a comer cacahuates, y quienes vieron las imágenes de alimentos salados disfrutaron esta botana menos que aquellos que apreciaron las fotos de los postres.
“Si quieres disfrutar tu experiencia alimenticia, evita ver muchas fotos de comida. Incluso yo me sentí un poco enfermo del estómago durante el estudio tras ver todas las imágenes dulces que teníamos”, dice Jeff Larson, coautor del estudio.
[rightquote]Puedes utilizar este efecto para evitar comidas poco saludables[/rightquote]
La investigación reveló que ver muchas fotografías de cierto grupo de alimentos causa que no los disfrutes tanto cuando estés por comer algo similar, ya que se crea una sensación de saciedad. Por otra parte, también puedes usar este efecto con comidas que quieras evitar para bajar de peso y tener una alimentación más saludable.
El efecto de saciedad es mayor entre más fotos veas, por lo que tu apetito no se verá afectado si sólo tienes un par de amigos que publican fotos de sus alimentos. Claro, esto no significa que ver muchas fotos de pasteles, hamburguesas y tamales será la solución mágica para bajar esos kilos de más.