El VIH es difícil de eliminar del cuerpo, pues pasa desapercibido en sangre o tejido mientras se oculta en otros órganos para después reaparecer. El SIV es mucho peor, pues puede replicarse hasta 100 veces más rápido y causar sida en sólo 2 años, si no se detecta y se trata.

Los investigadores crearon la vacuna usando un citomegalovirus (CMV), un virus igual de persistente que el SIV, pero no causa enfermedad. La vacuna generó una respuesta inmune que imita casi a la perfección la respuesta del CMV al crear células T efectoras que buscan y destruyen las células que sirven como blanco. Estos organismos permanecieron en el sistema y su persistencia eliminó a las células infectadas con SIV hasta que el virus desapareció del cuerpo.
El equipo de investigadores trató a simios que presentaban los síntomas iniciales de la infección y descubrió que 50% de los animales mostraron una disminución en la infección antes de desaparecer completamente.
"El virus entró, infectó algunas células, se movió a diferentes partes del cuerpo, pero fue subsecuentemente eliminado, así que después de 2 o 3 años, los monos se veían normales.", comentó Picker. "No hay señal, ni siquiera en las pruebas más sensibles, de que el SIV permanezca ahí."
Por el momento, el equipo trata de dilucidar por qué sólo la mitad de los simios se curó mientras la otra mitad permaneció infectada. Este procedimiento representa una posibilidad de algún día ser utilizado en humanos para atacar esta forma de VIH.