Luxemburgo y Amazon podrían haber infringido las leyes de la Unión Europea, luego de que el gobierno Bruselas acusara a dicho país de otorgar beneficios fiscales a la compañía de comercio electrónico. El pasado 9 de enero, después de que LuxLeaks —investigación periodística basada en información confidencial sobre las normativas fiscales de arreglos comerciales conectados con el régimen tributario de Luxemburgo— reportó una fuerte optimización fiscal en el Gran Ducado.
La Comisión Europea, poder ejecutivo de la UE, comenzó a investigar a Luxemburgo en octubre de 2014, y divulgó una carta donde lo acusa de hacer montajes fiscales para beneficiar a Amazon.
Aparentemente, LuxOpCo, sede principal de Amazon en aquel país, fija un tope de remuneración de 0.55%, lo cual Bruselas considera demasiado bajo. El problema principal sería que al evadir impuestos en Luxemburgo, mediante los montajes, Amazon, al ser una empresa multinacional, podría repartir las ganancias de LuxOpCo entre sus otras sucursales alrededor del mundo y, como resultado, se hablaría de enriquecimiento ilícito.
Otra anomalía es que el acuerdo fiscal entre Luxemburgo y Amazon, entró en vigor en 2001 y no ha sido revisado ni modificado; sin embargo, debería ser reconsiderado dado que la economía europea cambió durante todo este tiempo. Bruselas presiona a Jean-Claude Juncker, presidente de la comisión y primer ministro de Luxemburgo, para llevar a cabo los cambios pertinentes.
No es el primer caso de evasión fiscal que inquieta a la UE, pues investiga también los casos de Holanda con Starbucks, Irlanda con Apple y Luxemburgo con Fiat.
Por su parte, las autoridades luxemburguesas aseguraron mediante un comunicado, que no conceden ninguna ventaja fiscal a las compañías multinacionales, por lo que sostienen que las acusaciones no tienen fundamento.
Margrethe Vestager, comisaria de competencia de la UE, espera que las investigaciones respecto a empresas favorecidas por el fisco, concluyan en el segundo trimestre del año.