A pesar de la crítica constante que sigue recibiendo Estados Unidos por causa de las tácticas de espionaje que durante años mantuvieron sus agencias de seguridad —incluyendo la NSA y la CIA—hacia todos los usuarios de Internet, parece que el gobierno no cambiará su postura frente a las amenazas de ciberataque. Y es que como parte de la Cumbre de Seguridad de la Casa Blanca, el presidente Barack Obama presentó una nueva iniciativa para proteger a las instituciones y a la población estadounidenses en contra del hackeos masivos, como los que se han presentado en últimos meses y que entre otras cosas, provocaron una pesadilla para Sony Pictures.
[rightquote]Contrario de colaborar con el gobierno de Estados Unidos, muchas compañías están incrementando el nivel de encriptación de sus datos[/rightquote]
Desafortunadamente el plan no es simplemente mejorar la seguridad informática norteamericana sino, una vez más, obligar a las compañías de tecnología para que compartan con el gobierno toda la información que pasa por sus servidores. Lo anterior significa que el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos tendrá la autoridad necesaria para acercarse a las compañías de tecnología que radican en territorio estadounidense, para solicitar su colaboración. Pero aún si se trata de una orden ejecutiva, ninguna agencia de seguridad cuenta con el poder legal para obligar a las empresas a compartir información privada.
Obama admitió en su conferencia que es difícil garantizar la seguridad de Estados Unidos contra ciberataques y al mismo tiempo, proteger la privacidad de la población norteamericana. "El Internet es como el Viejo Oeste y nosotros debemos actuar como el sheriff." detalló el mandatario, agregando que el gobierno tratará de buscar la ayuda de las compañías importantes de tecnología de la manera más amigable. Claro, el plan podría haber fallado desde el inicio, pues si bien Tim Cook acudió a la cumbre en representación de Apple, los directores generales de Yahoo, Facebook, Google y Microsoft prefirieron rechazar la invitación.