
De acuerdo con documentos que consiguió TechCrunch, Uber ya está entrenando a sus empleados neoyorkinos para ofrecer este nuevo servicio y comenzará a experimentar con muy pocas tiendas de prestigio, incluyendo Neiman Marcus, Louis Vuitton y Tiffany's. Aunque en inicio luce como un beneficio para marcas exclusivas, el objetivo final sería ampliar la cobertura de entregas para todos los negocios y establecimientos comerciales que quieran sumarse al proyecto.
Ahora bien, la idea es que existan 2 apps: mientras que la actual seguirá sirviendo para pedir taxi, la otra estará asociada a las tiendas y cuando hagas un pedido, tendrás oportunidad de elegir la tarifa. Sobra decir que entre más rapidez pides, mayor será el costo. Lo interesante es que la estrategia tiene un gran potencial para Uber, ya que un mismo conductor puede llevar un pasajero y a la vez, tener mercancía para entregar en la cajuela. El desafío para tener éxito está en la logística, algo que Amazon —y que también está compitiendo en cuanto a nuevas modalidades de entrega— domina a la perfección.
Fuente: TechCrunch