La campaña, cuyo lema es " Si usted toma, nosotros manejamos", se llama Uber Safe y el concepto consiste en un poste con un alcoholímetro afuera de un bar en el que debes soplar. Si estás muy borracho y rebasas el límite legal para manejar, el sistema pide un coche que te llevará a tu destino, así de simple.
Por el momento, el sistema sólo está disponible en la ciudad canadiense. Esperemos que no sea un truco publicitario de esos que le encantan a Uber y lo veamos pronto afuera de nuestro bar favorito. Y aunque el viaje no sea gratuito, soplar en un popote en un bar para pedir un coche mientras te enteras de tu nivel de ebriedad no suena como una mala idea y sería un servicio que yo utilizaría mucho.