La principal virtud de esta característica, que aún está en etapa de prueba, es su naturaleza doméstica. Eso significa que no es necesario instalar widgets o autorizar aplicaciones de terceros (que regularmente solicitan acceso a información personal) para permanecer al pendiente de nuestra popularidad.
Twitter no ha especificado el periodo en el que el contador estará disponible para todos sus usuarios ni el verdadero propósito detrás de su implementación. Lo cierto es que un sistema de cómputo como éste es un arma de doble filo: podría catalizar nuestra participación en la red una vez que conozcamos el recibimiento de nuestras publicaciones, aunque también podría desalentarnos a escribir nuevos tweets.
