[rightquote]El Touch ID del iPhone 6 tiene mayor resolución y una zona de escaneo más amplia[/rightquote]
Marc Rogers, un especialista de la firma de seguridad Lookout, utilizó pegamento de secado rápido (cianoacrilato) y cinta adhesiva para falsificar su propia huella digital, para después probarla con el Touch ID de ambas generaciones del teléfono. Con el iPhone 5s sucedió lo mismo que en la ocasión previa: no hubo problema para despistar al detector, así que el sistema se desbloqueó casi al instante. El iPhone 6 se resistió durante más tiempo e hicieron falta numerosos intentos para violar la seguridad. Aunque ninguno de los 2 es infalible ante la falsificación, queda claro que la protección de la nueva versión del smartphone de Apple es más confiable.
Claro, para obtener una réplica exacta de la huella digital del dueño de un iPhone 6 —o de un iPhone 5s— hace falta equipo muy sofisticado, que si acaso está disponible sólo para agencias gubernamentales o corporativos de alto nivel. Un usuario convencional no tendría que preocuparse por las fallas de seguridad de Touch ID. El riesgo estaría en la propagación de pagos electrónicos, pero incluso ante esa nueva tendencia hay medidas de protección para el usuario.
