Cuando en agosto se anunció que Steve Ballmer dejaría de ser el director general de Microsoft en un plazo no mayor a 12 meses, el ejecutivo comunicó que la compañía necesita un director que pueda quedarse más tiempo para orientarla a servicios y dispositivos. Aunque parte de esto es verdad, no fue hasta ahora que Ballmer reveló la verdadera razón de su retiro.
En una reunión que se celebró en enero con la junta directiva de Microsof, Ballmer compartía sus planes para detener el crecimiento de Android y iOS, pero el director principal de la junta, John Thompson, lo interrumpió para decirle que debían seguir adelante, pues estaban en animación suspendida.
De acuerdo con Thompson, la junta directiva no presionaba a Ballmer para que se retirara, sino para que fuera más rápido, cosa que el próximo exdirector de Microsoft intentó con tanto esfuerzo que incluso reestructuró la empresa para hacerla más colaborativa y enfocarse tanto en dispositivos como servicios. Sin embargo, no fue suficiente.
"La mejor forma para que Microsoft entre a una nueva era es [tener] un nuevo líder que acelere el cambio" ―Steve Ballmer
“Sin importar qué tan rápido quiera cambiar, siempre habrá dudas de todos los participantes: empleados, directores, inversionistas, socios, vendedores, clientes […], incluso yo mismo”, dijo Ballmer, al preguntarse con los ojos en lágrimas que tal vez es un “emblema de una vieja era, y yo tengo que seguir… Por más que ame todo acerca de lo que estoy haciendo, la mejor forma para que Microsoft entre a una nueva era es un nuevo líder que acelere el cambio”.
Stephen Elop y Alan Mulally están entre los candidatos para ser el nuevo director general de Microsoft, y se rumora que el primero venderá las divisiones de Xbox y Bing para impulsar la división móvil, si logra quedarse con el puesto.