Según se sabe, Evan Spiegel y Bobby Murphy son los únicos fundadores de Snapchat. Sin embargo, a principios de noviembre surgió un supuesto tercer fundador, Frank Reginald Brown, quien demandó a la compañía y a sus inversionistas por fraude e incumplimiento de deber fiduciario, al alegar que él es quien propuso la idea que vio nacer a Snapchat.
El conflicto parece no tener mejora, pues la compañía decidió emitir una orden de restricción temporal contra Brown. En los documentos registrados ante la corte, se dice que el supuesto cofundador tuvo acceso a información confidencial relacionada con las finanzas e inversiones de la compañía, que después compartió con algunos medios.
Brown asegura que tiene el derecho para revelar públicamente la información cuando desee, y espera que su abogado emita una respuesta contra la orden de restricción. Entre los documentos que publicó se encuentran videos en los que supuestamente Spiegel reconoce su trabajo y admite que “podría merecer algo por sus contribuciones”.
El supuesto tercer cofundador busca una compensación de $800 MDD, pero la corte decidirá si sus pruebas son suficientes para demostrar que fue víctima de un fraude por parte de Snapchat. En caso de que la balanza se incline a favor de la compañía de Spiegel, Brown y sus abogados deberán retirar la demanda así como pagar multas, cumplir sanciones por desacato y devolver los recursos filtrados.