Durante un lapso de tiempo, el sitio web de Steam, el servicio de Valve se encontraba inaccesible, y a pesar de que ya es posible navegar en su tienda de juegos, otras secciones son inaccesibles de manera intermitente, como es el caso del perfil del usuario.

Battle.net también fue víctima de los ataques DDoS, y al ser el servicio utilizado para iniciar sesión en los títulos de Blizzard, los usuarios no pudieron acceder a sus juegos ni a sus perfiles.
Los usuarios chF y Larceny señalaron en un tweet que son los responsables que los ataques ya mencionados, pero no explicaron motivo alguno.
Por su parte, un grupo autodenominado DerpTrolling se declaró culpable de tirar los servidores de Origin, servicio perteneciente a Electronic Arts, lo que impidió que los usuarios pudieran comprar o jugar títulos por medio del software.
De nueva cuenta, los hackers no expresaron la razón de sus ataques, pero resulta sospechoso que todos éstos se hayan efectuado durante el mismo periodo de tiempo.